Qué hacer en Quebec y alrededores en dos días

Quebec es, probablemente, la ciudad más turística de Canadá. Ubicada en la provincia del mismo nombre,  es también la cabeza más reconocible de la región francófona del país, que cuenta incluso con un potente movimiento independentista.

Pero más allá de todo esto, la ciudad de Quebec ha conservado con mimo la que ha sido su historia y gracias a ello podemos hoy disfrutar de preciosas calles empedradas frente a la bahía de San Lorenzo.

Carteles de comercios en el viejo Quebec

Lo cierto es que el idioma, así como sus antiguas murallas, los restos de la ciudadela y las calles empedradas de la ciudad histórica, no hacen más que recordarnos que no hace mucho tiempo esta parte del mundo perteneció a Francia.

Quebec está muy cerca de Ottawa y de Montreal, así como rodeado de maravillas naturales que pueden visitarse en menos de una hora en coche.

Qué ver en Quebec

Chateau Frontenac

El Chateau Frontenac es un hotel con forma de castillo que ocupa un lugar privilegiado en la parte vieja de la ciudad de Quebec. Por sus características arquitectóncias, con torres circulares, buhardillas y almenas, da la impresión de ser un castillo francés.

Aunque el hotel abrió sus puertas en el año 1893, fue en 1924 cuando se construyó la torre central y le dio un total de 611 habitaciones. Tiene 18 pisos y mide casi 80 metros de alto, que se suman a los 54 que ya tienen sobre el nivel del mar. Desde 1981 forma parte del conjunto de lugares históricos nacionales de Canadá.

Algunas de las personalidades más importantes del mundo se han alojado en el hotel, como el actual presidente de Canadá Justin Trudeau, la reina Isabel II o anterioamente Qinston Churchill y Franklin D. Roosevelt.

El edificio puede verse desde muchas partes de Quebec, como la Ciudadela o la terraza Levis, en la parte de enfrente de la bahía. Aunque, sin lugar a dudas, el mejor es el más cercano, en la Terrase Dufferin, en el paseo de tablones de madera y los tenderetes frente a la bahía.

Vieux-Quebec

El centro histórico de Quebec fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1985. Este conjunto fue tras su creación una colonia militar y administrativa y una zona de comerciantes. Los primeros estaban ubicados en lo alto de la colina y los segundos junto al puerto.

Tras años de degradación, a partir de 1970 la ciudad comenzó a revitalizar con la reforma de murallas, la ciudadela y edificios antiguos.

Dentro del centro histórico podemos encontrar multitud de parques, calles peatonales, comercios, hostelería y monumentos destacados como el edificio Price, el Chateau Frontenac, algunas fortificaciones y la Terrasse Dufferin.

Édifice Price

El edificio Price es el más alto del barrio antiguo de Quebec y todo un icono para la ciudad. Se construyó en 1931 y mide 82 metros de altura.

Evidentemente este rascacielos no puede compararse a los enormes edificios de Toronto o Montreal, pero tiene algo que lo hace muy atractivo.Su estilo es art decó, cuenta con 18 pisos y la parte superior se ilumna por la noche.

A pesar de ser mucho más alto que los edificios colindantes, la estética es buena y no da la impresión de ser un bloque de hormigón gigante en una zona declarada Patrimonio de la Humanidad.

Rue Saint Jean

La calle Saint Jean es una de las más antiguas de Quebec. Es también una vía larga, aunque seguramente solo verás la que comprende desde la plaza Youville hasta la Rue Pierre Olivier.

Durante el día la calle está abierta al paso de vehículos, aunque hay restricciones y no se puede aparcar. Las calles perpendiculares también tienen restricciones y únicamente se puede estacionar si se dispone de un permiso para residentes.

Los hoteles de la zona cuentan con una zona de descarga, utilizable únicamente durante quince minutos, aunque no hay nadie vigilando si cumples el tiempo establecido. Hay un enorme aparcamiento de pago muy cerca, en la plaza Youville. Cuesta 18 CAD por día.

A partir de las 19 horas la calle cierra el paso de tráfico rodado y pasa a ser peatonal. Está repleta de restaurantes de todo tipo, aunque no son ni los mejores de la ciudad ni los más baratos. Es una zona muy tranquila, con casas bonitas. Es habitual que músicos o artistas callejeros hagan al final de calle representaciones o conciertos.

Rue Saint Louis

Calle Saint Luis de Quebec. Foto: Yi Liu en Unsplash

La calle Saint Louis es, seguramente, la más conocida de Quebec. O al menos la más transitada. Es más bonita que la de Saint Jean, aunque el paso de vehículos no está restringido y eso hace que no sea tan cómodo pasear por ella.

No hay demasiado tráfico, pero no es lo mismo caminar por el centro del asfalto que por una pequeña acera.

La calle está formada por pequeños edificios de dos o tres plantas, con grandes ventanales y en cuyos bajos hay restaurantes y comercios. Enlaza la Plaza de Armas, donde está ubicado el Chateau Frontenac, con la puerta de Saint Louis, donde comienza la Grand Allé.

Funicular

El funicular ubicado en la parte vieja de Quebec tiene como objetivo salvar la altura entre la parte alta y la parte baja de la ciudad. Está situado justo al principio de la Terrase Dufferin, frente al edificio Frontenac.

Cuenta con dos coches y una única vía de 64 metros de largo que sube 59 metros de altura.

Este funicular puedes utilizarlo para bajar al puerto o visitar le Petit Champlain. Al lado hay unas escaleras de madera, para quien no quiera pagar por usar el ascensor.

Terrase Dufferin

Terrasse Dufferin

La Terrase Dufferin es un balcón a la Bahía de San Lorenzo y un paseo de madera elevado sobre la Rue du Petit Champlain, que lo convierte en el mejor lugar de la ciudad.

Con más de 240 años, el paseo hecho de tablas de madera lleva desde el Chateau Frontenac hasta la Ciudadela, pasando por bancos con preciosas vistas a la bahía y a la ciudad, antiguos cañones y pequeños templetes.

Justo en el centro del paseo están los toboganes Dufferin, donde cuatro rampas de 150 metros de largo aguardan la llegada del invierno para ser utilizados como circuito de carreras de trineos.

Quartier Petit Champlain

Rue Petit Champlain desde arriba

El pequeño barrio de Petit Champlain está situado en la parte baja del viejo Quebec y comprende la calle Petit Champlain y la Place Royale. Es un lugar precioso imperdible en una visita a Quebec. Se puede llegar en coche rodeando todo el centro y aparcando en el puerto o a pie, bajando con el teleférico o por las escaleras.

Es un lugar muy tranquilo, totalmente peatonal y compuesto por edificios de piedra restaurados. Hay infinidad de comercios de todo tipo. Es clave prestar atención a los detalles, las pinturas de las paredes, la decoración de las fachadas o las flores en las escaleras.

Las escaleras desde donde está realizada la imagen de arriba, fueron construidas en 1635. Fueron restauradas y ampliadas en 1889.

Rue du Petit Champlain

Esta calle, siempre llena de vida, está dedicada a las compras. Su situación actual no tiene nada que ver a como era hace unos 40 años, cuando el barrio parecía un escondite más que una zona turística.

Hay heladerías, restaurantes, tiendas de ropa, tiendas de recuerdos e incluso un pequeño jardín con dos columpios grandes de madera. Esta calle y sus adyacentes son de obligada visita, aunque solo sea por admirar la arquitectura de los edificios. El mural que se ve en la imagen están en el número 102 de la calle y representa la historia del barrio.

Place Royale

La Place Royale es un precioso conjunto de edificios de piedra y puertas de madera ubicado en el Quartier Petit Champlain. Todo el entorno está repleto de cafeterías y locales con souvenirs.

En el centro de la plaza hay una estatua y fuente del rey Luis XIV. El elemento más destacado de la plaza es la pequeña iglesia de Notre Dame des Victoires, aunque lo más fotografiado es la espectacular pintura que hay en la plaza anexa, la de Cetière, donde podemos ver representantes de la antigua Canadá realizando diferentes actividades.

Parlamento de Quebec

Edificio del Parlamento de Quebec. Foto: Tony Webster en Wikimedia

El edificio del Parlamento de Quebec es uno de los más hermosos de la ciudad y recuerda, por su forma, al del Parlamento de Canadá en Ottawa. Está formado por una gran torre central de 52 metros de altura y una estructura cuadrada con edificios de tres pisos de altura.

Además cuenta con edificios adicionales que fueron construidos en el Siglo XX para dar cobijo a las oficinas de nuevos ministerios y la biblioteca.

Está ubicado fuera de la ciudad vieja, en la Plaza de la Asamblea Nacional, frente al parque de la esplanada y colindante a la Grand Allé. Del conjunto arquitectónico, destacan la escalera principal y las 22 estatuas de personalidades que se pueden ver en diferentes lugares.

Ciudadela de Quebec

La Ciudadela de Quebec no es solo una antigua fortificación, sino que actualmente sigue funcionando como instalación militar y residencia del Gobernador de Canadá, quien actúa como Jefe de Estado en representación de la reina Isabel II. El Gobernador solo lo habita duranta unas semanas en verano.

Es la edificación más antigua de Canadá, ya que data de 1608, cuando se levantó para fundar la ciudad de Quebec. Además, es Patrimonio de la Humanidad desde 1985.

Todos los mediodías se dispara un cañonazo que se escucha en toda la ciudad, como tradición por el antiguo disparo que se realizaba a las 12 del mediodía para recordar a los habitantes de Quebec la hora del almuerto.

Actualmente, la ciudadela acoge el museo real del vigésimo segundo regimiento del ejército canadiense. Este puede visitarse por 16 CAD y, en verano, es posible contemplar el cambio de guardia que incluye desfile militar y música.

Plaza de Youville

La Plaza de Youville está ubicada en la calle Saint Jean. Antigumente había un mercado, pero actualmente es lugar de realización de festivales y actuaciones en directo.

En la misma plaza hay un jardín, el Palacio Montcalm, donde se realizan conciertos de música y obras de teatro y el aparcamiento del mismo nombre que la plaza, con miles de plazas para vehículos.

Desde la Plaza Youville hacia arriba se puede ver y visitar la antigua muralla de la ciudad vieja de Quebec, pasando por las puertas de Saint Jean y Kent, el parque de la esplanada y la puerta de Saint Lous.

La ciudad ha sabido integrar este espacio con el resto de la ciudad y convertirlo en un jardín muy apreciado los días de verano, cuando más fuerte pega el sol.

Llanuras de Abraham

Las llanuras de Abraham son exacamente lo que ves en la foto, cientos de metros de césped y árboles a lo largo de una gran llanura que une la ciudadela de Quebec con la bahía de San Lorenzo.

Es un lugar para dar un paseo cuando el sol no está en su punto más alto, salir a hacer deporte o descansar tras un largo paseo por el Quebec antiguo.

Lo más destacado de las llanuras es que aquí tuvo lugar la batalla en la que los británicos derrotaron a los franceses en 1759. En aquel momento estas llanuras estaban frente a las murallas de la ciudad, así que la victoria británica tras tres meses de asedio, le dio el mando de la ciudad y, probablemente, puso las primeras piedras para formar la Canadá que ahora conocemos.

Grande Allé

La Grand Allé es la avenida que discurre desde la Puerta de San Luis, justo al principio del Quebec viejo, hasta el final de las llanuras de Abraham. A lo largo de esta calle podemos encontrar el Parlamento de Quebec, la ciudadela, las llanuras y un gran número de locales para comer, cenar o tomar algo.

Además, en esta avenida comienza a cambiar la arquitectura de la ciudad de Quebec, dejando atrás las casas pequeñas de piedra para sustituirlos por altos edificios de cristal repletos de oficinas.

Qué ver en las afueras de Quebec

Cataratas Montmorency

Las Cataratas de Montmorency están solo a unos 15 minutos en coche del centro de Quebec. Forman parte del parque del mismo nombre y pueden verse desde la carretera.

Es un parque relativamente pequeño que basa su existencia en las cataratas. Puede ser visitado en unas horas o disfrutarlo al completo en medio día o un día entero.

Isla de Orleans

La isla de Orleans es utilizada por muchos habitantes de Quebec como lugar de veraneo. En realidad, la isla no tiene mucha historia. Tras cruzar el puente de hierro que la separa del continente americano, solo puedes seguir recto o girar la derecha.

Si decides seguir recto te encontarás con muchos campos de plantaciones. En primavera es el mejor momento para visitarlos, cuando todo está en flor.

A la izquierda y a la derecha, a través del Camino Real, el paisaje es muy distinto, ya que está repleto de hermosas casas de madera rodeadas por grandes campos de cultivos. Hay casas como la de la foto y otras mucho más grandes.

Sin necesidad de bajar del coche, puedes darte una vuelta y ver auténticas mansiones, algunas con playas privadas. Es un excursión muy curiosa que puedes finalizar en la chocolatería que hay al principio del pequeño pueblo Sainte Pétronill.

Como he comentado antes, este lugar es sobre todo vacacional. Puedes pasar todo el verano en la Isla de Orleans, pero no es un lugar para visitar durante mucho tiempo porque hay poco que hacer.

En cualquier camino de los que elijas, encontrarás sidrerías y plantaciones en las que puedes recoger la fruta por tu cuenta. Tienen muchos arándanos.

Parc National Jacques Cartier

Descenso del río en el Parque Nacional Jacques Cartier

El Parque Nacional de Jacques Cartier está situado a menos de una hora al norte Quebec. Está protegido desde 1981 y cuenta con 670 kilómetros cuadrados de superficie.

La entrada la parque tiene un precio inferior a ocho dólares canadienses por persona y los menores de edad no pagan. Hay decenas de rutas de senderismo y lugares para acampar. Podrías pasar todas tus vacaciones aquí dentro y no te aburrirías.

Además, se pueden hacer todo tipo de actividades, como bicicleta, escalada, pesca o paseos en canoa.

Para acampanar o realizar actividades que precisan de varios días, hay que pedir permiso y reservar con mucha antelación. Pero se puede pasar un día tranquilo, disfrutando de alguna ruta a pie y del río sin necesidad de reserva previa. Unos kilómetros después de la entrada está el edificio de bienvenida, que cuentas con vistas al río, cafetería, terraza y mostrador de información y contratación de servicios.

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