Los imprescindibles de Montreal

Montreal es la ciudad más grande de la región de Quebec y fue, durante muchos años, también la más importante economicamente hablando de Canadá. Actualmente, ese puesto lo tiene Toronto, pero Montreal sigue siendo un gran centro cultural, deportivo y tecnológico.

Esta ciudad fue una de las primeras de Canadá, algo que se descubre paseando por el viejo barrio junto al puerto. Montreal también tiene grandes edificios y avenidas gigantescas que identifican claramente el barrio financiero. En esto, las grandes ciudades canadienses se parecen mucho a las estadounidenses.

Muchos creen reconocer en Montreal una ciudad francófona. Y, aunque lo es, porque se trata de la cuarta ciudad con mayor población francófona, la mayoría de sus ciudadanos hablan también inglés. Es una metrópolis cosmopolita, que alberga gente de todas las partes del mundo.

En general, Montreal es una ciudad cómoda, con un buen transporte público y múltiples opciones de entretenimiento. Los lugares más turísticos están repartidos por diferentes barrios de la ciudad, a los que se puede llegar con metro o autobús. Y lo mejor de todo es que está rodeada de naturaleza. Montreal tiene parques naturales a menos de una hora en coche y otras ciudades importantes como Ottawa o Quebec a menos de dos horas.

Lo que hay que ver en Montreal

Mont-Royal

 

Vistas de Montreal desde el mirado del Mont-Royal
Vistas de Montreal desde el mirador Mount Royal Chalet

Esta montaña ubicada en el norte de la ciudad de Montreal, forma parte del parque con el mismo nombre. Es uno de los pulmones verdes de la ciudad, ya que alberga un gran bosque y un buen número de animales. Actualmente limita con diferentes barrios de la ciudad, cuyo crecimiento se ha detenido al finalizar la falda de la montaña.

Hay numerosos caminos de tierra y escaleras de madera por las que caminar o hacer deporte en la montaña. Tiene dos miradores. El más importante es el Mount Royal Chalet, que tiene vistas al centro de Montreal. En esta esplanada hay una cafetería y suelen darse cita muchos turistas.

En verano, en la ladera este de la montaña se realizan toques de tambor de mano los domingos por la tarde. Cientos de personas rodean el monumento George-Étienne Cartier mientras escuchan y bailan el ritmo de la música.

El parque está habilitado para poder usarse como pista de esquí de fondo y para raquetas de nieve. Además, alberga un tuvo de nieve y una pista de trineos.

Mont-Royal es un lugar alejado de otros lugares destacados de la ciudad y no está muy cerca de ninguna estación de metro o tranvía. Sin embargo, es un lugar que muestra cómo los canadienses son capaces de unir la montaña con la urbe.

Basílica de Notre-Dame

Iglesia de Notre Dame

La basílica de Notre Dame de Montreal no es ni mucho menos la de París, pero es bonita y cuenta con un diseño neogótico muy atractivo. Está en la plaza de Armas, en el barrio Ville-Marie, muy cerca del Vieux-Port.

Sin embargo, la mayor belleza de esta basílica reside en su interior. Según los expertos, está considerada como una obra maestra de la arquitectura del Renacimiento gótico, con bóvedas de color azul y estrellas doradas.

Es habitual ver largas colas de gente esperando a entrar en Notre Dame. Unos 11 millones de personas la visitan cada año tras pagar 8 dólares canadienses.

En la plaza de Armas, además de la basílica de Notre Dame, está la sede del banco de Montreal y el hotel Place d´Armes. En el centro hay una estatua de Maisonneuve, uno de los fundadores de la ciudad.

Justo delante de la catedral esperan carruajes de caballos que ofrecen visitas guiadas por el barrio viejo de Montreal a los turistas.

Vieux-Montreal

El Viejo Montreal es la parte más antigua de la ciudad, donde comenzó la historia para una de las urbes más importantes de América. Podemos encontrar pequeñas calles de adoquines, escoltadas por edificios de pocas alturas cuyos bajos han sido ocupados por comercios, cafeterías y restaurantes.

Vieux-Montreal se construyó frente al río San Lorenzo, porque por ahí llegaban en el siglo XVII las mercancías con las que comerciaban sus habitantes. Las calles que componen el Viejo Montreal son lo más bonito de la ciudad. Ya no están las fortificaciones que la protegían, pero quedan edificios de ladrillo e incluso han protegido antiguos carteles o anuncios dibujados en las fachadas.

Es cierto que se trata de la zona más transcurrida y turística de Montreal, pero hay pocos barrios en Canadá tan originales como este.

En este barrio podemos encontrar lugares destacados como el Ayuntamiento de Montreal, el Vieux-Port, la Basílica de Notre-Dame, la plaza de Armas o el lugar donde se originó la ciudad.

La plaza Jacques Cartier es la que se ve en el centro de la imagen, justo después de cruzar las vías del tren. Es una plaza peatonal que une el Vieux-Port con el Ayuntamiento. Está repleta de restaurantes y en el centro suelen montarse puestos de venta de productos locales.

La Rue Saint Paul es, seguramente, la más conocida de Montreal, por ser la más antigua de la ciudad, ya que data de 1672. Atraviesa todo el barrio viejo, siendo en gran parte peatonal. Los comercios de la calle mantienen la antigua estructura, con escsaparates forrados de madera y carteles pintados sobre el cristal o de metal.

En la calle está la capilla de Notre Dame de Bon Secours, una de las más antiguas. No confundir con la basílica. Al final de la calle, encontramos el Marché Bonsecours, uno de los edificios más bonitos de Montreal que es una especie de centro comercial con tiendas, restaurantes, galerías de arte y salas para eventos.

Ayuntamiento de Montreal

También forma parte del Vieux-Montreal el edificio del ayuntamiento de la ciudad. Su construcción finalizó en 1878, bajo el mandato de Napoleón III. Desde 1984 es un Sitio Histórico de Canadá.

El aspecto actual del ayuntamiento es obra de la restauración a la que fue sometido tras sufrir un incendió en 1922. En aquel entonces, no era tan alto y se instaló techo de cobre en lugar de pizarra.

La Grand Roue

La Grand Roue es una noria ubicada en el Vieux Port de Montreal, que actualmente es una área recreativa que alberga diferentes atracciones y restaurantes. Fue construída en 2016 para celebrar el 375 aniversario de la ciudad y abierta al público desde el día 1 de enero de 2017.

Tiene una altura de 60 metros, con 42 cabinas para un máximo de ocho pasajeros. La noria funciona todo el año gracias a su sistema de climatización. Desde lo alto de la noria puede verse casi toda la ciudad.

El Viejo Puerto de Montreal se extiende unos 2 kilómetros de largo paralelo al bario viejo. Toda esta zona ha sido rehabilitada y donde antes comerciaban con pieles y pescado, ahora millones de turistas pasean entre los barcos o disfrutan de las atracciones que se desarrollan aquí durante todo el año.

Parque Jean-Drapeau

El Parque Jean Drapeau está frente a Montreal, en las islas Sainte-Hélène y Notre-Dame. Entre las dos islas, turistas y habitantes de Montreal disfrutan de naturaleza, playas, jardines, deportes y entretenimiento.

Sin duda, en primavera y verano es cuando más se puede disfrutar del Parque. Los más deportistas cuentan con zona de regatas, zona de escalada, pista de patinaje, rutas para MTB, circuito para bicicletas de carreta, zona para natación, etc.

En invierno se puede visitar el casino, la Biosfera o alguno de los restaurantes. En la isla de Notre-Dame se celebra todos los años el Gran Premio de Fórmula 1 en el circuito Gilles Villeneuve.

Hasta el Parque se puede llegar en metro en tan solo cinco minutos desde Montreal y para ir de una isla a otra se puede usar un autobús gratuito que parte frente a la salida del metro.

Montreal subterráneo

Montreal es una ciudad con estaciones muy marcadas. Pasa muchas semanas nevada y para evitar el frío se construyó una gran red subterránea de unos 30 kilómetros que incluye galerías, tiendas y oficinas.

El nombre oficial de la zona subterránea es RÉSO y lo distinguirás con ese nombre en algunas paradas de metro y entradas a edificios. También suele estar indicado en los mapas de la ciudad. En realidad, parecen grandes centros comerciales bajo tierra. Algunos son antiguos y están en proceso de reforma.

Pero no solo hay comercios en estas galerías, ya que la universidad de Montreal también cuenta con túneles para unir sus facultades, así como la estación de autobús. La idea es no necesitar salir a la calle cuando hay temperaturas bajo cero.

Village Gay

El barrio Gay de Montreal comenzó a forjarse en los años 80, después de que abriesen en sus calles algunos establecimientos con carácter homosexual. Poco a poco fueron traslandándose a la zona más personas y finalmente se convirtió en la “aldea gay”.

La existencia de este barrio no quiere decir que todas las personas LGTB residan aquí, pero se ha convertido en el corazón del colectivo. La calle St. Catherine es la más importante del barrio, donde podemos encontrar la mayoría de comercios gays. Llegan hasta aquí las  estaciones de metro Berri-UQAM, Beaudry y Papineau.

En los balcones cuelgan banderas con el arco iris y la calle se decora con bolas de los colores de la bandera durante el verano. En varios puntos de la calle St. Catherine hay instalados dos puentes de metal donde se puede subir para hacer fotos.

Oratorio Saint Joseph

El Oratorio de San José, aunque por su tamaño no lo parezca, es una basílica menor. En agosto de 2019 estaban realizando obras para dotar al edificio de un ascensor y escaleras mecánicas desde la base, algo con lo que ya cuenta en su interior.

El edificio es gigantesco y cuenta con una de las cúpulas más grandes del mundo. El acceso es gratuito y desde lo alto puede verse gran parte de Montreal. El Oratorio está construido al este de Mont-Royal. Para llegar hasta aquí la mejor opción es tomar el metro hasta la parada Còte-des-Neiges. Está en un barrio residencial tranquilo, con comercios y edificios gubernamentales.

Si tienes pocos días para visitar Montreal, creo que lo ideal es que te olvides del Oratorio, a no ser que seas una persona devota. Es muy grande, pero no deja de ser un trozo de hormigón. Su arquitectura no es una maravilla ni por fuera ni por dentro.

Como nota curiosa, en la base, las escaleras que se ven en la parte baja de la foto, están reservadas para aquellas personas que quieren subir de rodillas.

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