La Cuesta de Lipán en Jujuy
Cuesta de Lipán

La Cuesta de Lipán en Jujuy

¿Puede una carretera ser bella? ¿Puede una carretera emocionar? Sí, puede. La Cuesta de Lipán, en Jujuy, es parte de la ruta provincial 52 que une Purmamarca con Salinas Grandes y es lugar diario de peregrinación de turistas que desean ver con sus propios ojos el zigzag, que este trozo de cemento en medio de la nada, realiza para salvar la altura del Abra de Potrerillos, a 4170 metros de altura.

Para viajar pasar del norte de la provincia de Salta a la de Jujuy, es obligatorio superar este camino serpenteante.

Esta carretera forma parte del paso de Jama hacia Chile, por lo que es bastante transitada por transportistas, además de los guías que dirigen a los turistas hacia el salar o el pueblo de el Cerro de los Siete colores. También es fácil encontrar ciclistas de ruta. Aunque resulta sorprendente, no fue hasta el año 2000 que se aprobó la pavimentación de la carretera, ya que antes era un camino de tierra.

Cuesta de Lipán: peligrosa y bella

La subida de 17 kilómetros parte desde los 2192 metros de altura de Purmamarca hasta el mirador que muestra decenas de curvas sobre un paisaje árido y aparentemente vacío de vida. Es decir, la cuesta de Lipán tiene 1500 metros de altura en unos pocos kilómetros. Es recomendable prepararse para el posible mal de altura, por ejemplo comiendo caramelos de coca.

En nuestro viaje por Salta llegamos hasta procedentes de Salinas Grandes, que dista en unos 30 kilómetros desde su parte más cercana. Lo cierto es que ya no esperábamos ver nada más hasta llegar al Cerro de lo Siete colores y fue una gran sorpresa.

Desde que comienza a verse el zigzag de la carretera, la verdad es que asusta, porque además los conductores de las excursiones ya se conoce la carretera y no despacio. Me quedé con las ganas de poder conducir por aquí y disfrutar de las curvas.

Cuando llegues aquí, seguramente llevarás ya todo el día de excursión y estarás cansado. Ni se te ocurra quedarte en el autobús con los brazos cruzados. Sal y disfruta.

El recorrido es sinuoso y muy peligroso, lo que obliga a aminorar la velocidad, mantener la distancia y estar en todo momento pendiente de la carretera. Tienen varias curvas de 180 grados y tramos muy empinados.

Muchos destacan el trabajo realizado por el hombre en esta carretera para superar todos los obstáculos de la naturaleza, consiguiendo unir los pueblos con un resultado espectacular. No en vano, el asfaltado de la Cuesta de Lipán recibió en 2004 el premio Obra Vial del año 2004, entregado por la Asociación Argentina de Carreteras.

Desde el mirador de Cuesta de Lipán

He buscado en Google Maps uno de los lugares desde donde mejor se ve la Cuesta. No es el mirador, es unas curvas más arriba, ya que el coche de Google no llega hasta el borde de la carretera.

¿Es peligroso el camino a Salinas Grandes?

El camino a Salinas Grandes desde Purmamarca concurre por una región con un clima que puede cambiar de forma súbita. Se trata de una zona de Argentina casi inhóspita en la que pueden darse temperaturas extremas: mucho calor en verano, con falta de sombra y mucho frío en invierno con posibilidad de nevadas. Por otro lado está la altura que puede ocasiones problemas a algunas personas.

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A esto hay que sumarle que durante todo el trayecto hay una ausencia total de servicios y señalización. Actualmente con los GPS modernos es más sencillo, pero con anterioridad eran muy habituales las confusiones en la carretera.

Al llegar a la Cuesta de Lipán, los conductores se encontrarán pendientes pronunciadas y curvas cerradas, pero no es peligroso si se realiza una conducción suave y precavida. Ni siquiera es necesario disponer de una habilidad especial.

Por tanto, el camino a Salinas Grandes no es peligroso en condiciones normales, pero puede serlo en caso de que ocurra algo extraordinario. Por eso es tan importante contar con todos los elementos necesarios para evitarlo.

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