Safari Blue, la excursión más famosa de Zanzíbar

Safari Blue es la excursión o aventura más popular de Zanzíbar, que recorre durante un día entero gran parte de la Bahía de Menai, ubicada en el sur de la isla de Unguja.

Se llama así porque la empresa que la puso en práctica por primera vez recibe el mismo nombre. Ahora, otras empresas comercializan también la ruta, pero sigue siendo interesante contratarla con los pioneros, porque son locales y tienen unas valoraciones altísimas.

Llegada al banco de arena en la excursión Safari Blue en Zanzíbar

Si eliges Zanzíbar para pasar unos días, lo más probable que te hayan atraído sus playas de arena blanca y agua cristalina. Toda la isla de Unguja, que es la más grande de Zanzíbar reúne playas exquisitas, pero ninguna como las que podemos encontrar en las diminutas islas de alrededor. Y estas sólo pueden visitarse con guía.

Este safari lo que hace es juntar mar, playa, islas y comida en una excursión de un día entero que es difícil de olvidar.

El Safari Blue

La excursión empieza bien pronto, cuando pasarán por tu hotel para recogerte y llevarte hasta Fumba, en la parte occidental de la isla. Allí, en una playa abarratoda de botes, un dhow espera a los soñolientos e inquietos turistas.

El dhow es la típica embarcación de vela de Zanzíbar. Si no vas en grupo, seguramente compartirás el barco con otros turistas. Los guías son locales, algunos saben español, pero en cualquier caso se les entiende perfectamente en inglés.

Recuerda llevarte todo lo necesario para protegerte del sol. Aunque la brisa marina es suave y agradecida, pasarás mucho tiempo bajo los rayos del sol.

Navegación por la Bahía de Menai

Sobre el dhow, el Safari Blue avanza por las aguas del el océano Índico. Antes, los guías habrán hecho una demostración de seguridad y también te pedirán que dejes bajo tu asiento cualquier cosa que no quieras que se moje.

Aunque los dhow no van demasiado rápido, en un día tranquilo avanzan a buena velocidad y el choque con el mar provoca salpicaduras constantes.

En la embarcación hay bebida de coco y fruta fresca. Lo cierto es que es un paseo muy agradable, en el que con un poco de suerte es posible ver delfines.

Al tratarse de una reserva marina, las probabilidades son muy altas, aunque no siempre se dejan ver.

Esnórquel

Esnórquel en el Safari Blue

La primera parada suele ser para bucear, más o menos 30 minutos después del embarque, aunque no siempre es necesariamente así. A veces, la primera parada la hacen en el banco de arena. Supongo que dependerá de la afluencia de barcos y de las mareas.

El barco queda parado en medio del mar, aunque se ven islas por todos lados. El agua es transparente y el fondo se ve de tonos turquesa y azul marino. Bajo el agua todo es visible y hay mucha vida. Verás corales y diferentes tipos de peces.

El banco de arena

Banco de arena en el paraíso de Zanzíbar

Tras esto, vuelta al dhow y rumbo hacia el banco de arena. Sinceramente, me impresionó ver en medio del mar una isla diminuta en la que poder estirar las piernas. Este banco de arena solo queda sobre la superficie del mar cuando la marea es baja. Al subir, queda sumergido.

Los barcos no se acercan por completo a la pequeña isla, así que si no tienes inconveniente, te lanzas al agua y nadas hasta la arena. Ojo, porque la subida tiene pendiente y no es fácil.

Verás otras excursiones que montan toldos y sacan mesas para un pequeño almuerzo, pero tú disfruta del sol, dale una vuelta al banco de arena y de vuelta al barco a tomar una bebida bien fresca de coco.

La isla de Kwale

Entrada y salida de la isla de Kwale

Aunque escrito parece que el Safari Blue está siendo, lo cierto es que a estas alturas ya notarás el hambre. Desde el banco de arena, partirás hacia la isla de Kwale, a unos 7 kilómetros de Fumba.

Kwale no está poblada, sólo se visita en este tipo de excursiones. Tiene forma alargada y está prácticamente cubierta en su totalidad por un bosque en el que destacan los grandes baobabs con más de 100 años de antigüedad.

La isla se hace grande en función de las mareas. Cuando el mar está bajo, la isla tiene mayor extensión. Así que si llegas con marea baja, el barco no podrá aercarse tanto y tendrás que caminar hasta la arena seca.

Lo primero que impresiona de Kwale son unas raras formaciones rocosas, que son algo así como la puerta de entrada y salida a la isla.

Baobabs y manglares

Uno de los baobabs de la isla de Kwale

La visita a Kwale empieza con un recorrido entre los senderos del bosque de baobabs. El mbuyu de Kwale, que es como se llama el baobab africano, adopta unas formas un tanto extrañas y se asienta sobre grandes rocas que parecen puestas adrede para hacerse la foto y bajar.

El camino continúa por una zona de manglares, con agua de color turquesa, y una vez más rocas extrañas que le dan la forma de al manglar. Está permitido el baño.

Marisco y bebida local

Tras el paseo y con el Safari Blue llegando a su fin, la última visita es el punto de comida en el borde de la playa. Bajo un toldo y sobre mesas de madera, podrás degustar un buen marisco local a la parrilla, probablemente acompañado de arroz, patata y una cerveza tanzana.

En cuanto termines de comer, vía libre para moverte por la costa y, finalmente, volver al barco.

El Safari Blue termina con la vuelta a Fumba. Ya sólo queda relajarse y disfrutar del paseo bajo el sol del índico. Seguramente habrás disfrutado de una intensa y liberadora experiencia, difícilmente repetible en cualquier otro lugar.

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