Recorriendo Venecia con carrito

Venecia es una ciudad que no tiene porqué perder su magia aunque viajemos con un carrito para niños. Su arquitectura, los canales y la sensación de vivir en un cuento nos harán olvidar que cada puente tendremos que subirlo con un carrito a cuestas.

Vistas del canal principal de Venecia

La ciudad de los puentes

Esto es así y no hay nada que lo cambie. Venecia está formada por múltiples canales que cortan las más de 100 islas que forman la ciudad, conectadas por más de 350 puentes de diferentes tamaños. Por tanto, para recorrer la ciudad tendremos que pasar obligatoriamente por alguno de ellos.

Hay puentes con rampas. Pocos pero los hay. Sin embargo, en la mayoría de los puentes tendremos que hacer gala de nuestra fuerza para subir el carrito a mano. Si no tienes ganas ni intención de subir un carrito cada, aproximadamente, 100 metros, deja el carro en el hotel, en el coche o en casa y llévate una mochila portabebés.

Si por el contrario, no te importa hacer un poco de fuerza, llévatelo porque el esfuerzo no es tanto. Lo ideal es que, si vas en pareja, cada uno agarre el carrito de un lado y lo subáis entre los dos. La mayoría de puentes no tienen más de diez escalones y se suben en apenas unos segundos. No quieras pasarlos rápido porque muchas veces desde lo alto del puente hay preciosas imágenes de los canales de Venecia.

La mayor dificultad de pasear por Venecia con carrito no son sus puentes, sino los miles de turistas a los que no les importa cruzarse en tu trayectoria mientras bajas los escalones con un carro a cuestas.

Visitar Venecia con carrito te obliga a subir cientos de puentes
Cada puente tiene su postal de Venecia

Consejos para ver Venecia con carrito

  1. Disfruta. Estás de vacaciones. El carrito lo llevas para que tu niña o niño no se canse. Sólo es un complemento más.
  2. No subas el carrito tu sólo/a. Que cada uno lo coja de un lado.
  3. Cuando subas un puente, no lleves nada más en las manos.
  4. Ayúdate de las barandillas.
  5. Ojo con los canales. Siempre la mirada al frente mientras caminas.

Otro de los inconvenientes que debemos tener en cuenta en Venecia es, a la hora de comer, gran parte de los restaurantes de la ciudad son pequeños. Lo ideal es buscar uno en el que podamos dejar el carro y tengan una trona.

Muchas veces somos los propios padres quienes imaginamos dificultades donde no las hay. La verdad es que Venecia no es complicada si se viaje con un carrito o con niños. No es más complicada que cualquier otra ciudad. Hay que tomarse la vida con filosofía. Estamos visitando esta ciudad precisamente porque tiene esas condiciones. Sino no estaríamos allí.

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