Zlatni Rat es la playa más espectacular de Croacia

Croacia es un país lleno de playas increíbles, de agua transparente, piedra blanca y paisajes de ensueño. Ya escribí sobre las mejores playas de Croacia, pero si buscamos la playa más espectacular del país, esta es la de Zlatni Rat, en el pueblo de Bol, en la isla de Brač.

La playa está rodeada de pinos, justo en el final de una ladera y enfrentada con la preciosa isla de Hvar. Las mareas y el tiempo han formado con sedimentos una playa con forma de cuerno.

A la isla de Brač se puede llegar en un ferri de la empresa estatal Jadrolinja desde Split o desde Makarska. Desde Split, el trayecto dura una hora y se atraca en Supetar, mientras que desde Makarska se llega a Sumartin en media hora. Si no tienes claro qué puerto escoger, te recomiendo que leas mi post sobre ferris de Croacia para que te quede todo mucho más claro.

Una vez en la isla, deberás tomar un autobús, que sale cada hora o, si vas en coche, recorrer unos 40 km de carretera para llegar a Zlatni Rat. El trayecto es entretenido, repleto de curvas y en subida. La carretera no da para ir muy rápido ni hacer adelantamientos así que recomiendo tener paciencia.

Bol está justo en extremo opuesto a Supetar. Es imposible perderse porque no hay más caminos y está bien señalizado. Antes de llegar a Bol, comenzarás a ver el cuerno de la playa desde lejos. Es posible que encuentres una buena curva desde donde hacer alguna foto.

Zlatni Rat es una playa para disfrutar
Como puedes ver, lo del agua transparente no es una leyenda

El parking más barato y más cercano

Hay que tener en cuenta que no se puede llegar hasta la playa con el coche. Hay que aparcar antes. Se puede hacer en Bol, algo que no recomiendo porque está lejos, o en uno de los múltiples parkings privados (o campo medio arreglado) que los vecinos han habilitado para ello.

Para aparcar, recomiendo que te esperes hasta el final, hasta que ya no puedas avanzar más. Tendrás que bajar toda la carretera y encontrarás el parking más barato de la playa. En realidad es un campo con pinos y algo de sombra. Lo distinguirás porque verás una caseta con barreras y una señal de parking a la izquierda.

Si no recuerdo mal, el precio es de 50 kunas, unos 6,5 euros. En los parkings anteriores el precio no baja de 70 kunas y no están tan cerca de la playa. Este imagino que se ha visto obligado a bajar el precio porque ningún turista llegaba hasta él. Que no te pueda la impaciencia. Llega hasta abajo.

Esto lo que se ve desde la pinada
Lado de la playa nudista, pegado a la ladera.

Después de aparcar el coche, coge todo lo que necesites y marchando a la playa. Se tarda unos cinco minutos caminando cuesta bajo por una ladera que bordea el mar. Es una zona llena de pinos, excelente para sentarse a comer y hacer una siesta cuando el sol aprieta.

Zlatni Rat es enorme. En el principio y en el centro del cuerno hay pinos donde resguardarse si no se quiere sol y un pequeño chiringuito. En mi opinión lo mejor es seguir avanzando casi hasta la punta del cuerno.

La playa tiene desnivel en ambos lados. Puedes elegir mirar hacia el este, con vistas al pueblo de Bol, o al oeste, desde donde se ve la isla de Hvar, parte de la costa y decenas de lujosos barcos y veleros.

Mediodía es el momento de mayor alfuencia
Vista de la playa Zlatni Rat desde la ladera que le precede.

Zlatni Rat te atrapa

La mires por donde la mires, Zlatni Rat es espectacular. Es de piedra, pero fina. Se puede tomar el sol tumbado sobre una toalla sin miedo a acabar con dolor de espalda, aunque para caminar necesitarás escarpines. El desnivel permite, además, tener todo a la vista. Hay poco oleaje y es muy cómodo quedarse en la orilla.

Lo mejor es que si te cansas de la vista puedes coger las cosas y moverte veinte metros para mirar hacia el otro el lado, o incluso llegar hasta la punta y mirar directamente a la isla de Hvar.

El agua es, como en toda Croacia, totalmente transparente y algo más fría que en el resto de la costa. Se hace poco pie y si tu idea es bucear no verás más que algún pez y muchas piedras.

Lo ideal es llegar pronto, entorno a las 10 u 11 de la mañana porque a partir de las 12 del mediodía se empieza a llenar. Cuando quieras comer puedes ir a la pinada y volver a la playa más tarde.

Sinceramente, toma con calma la visita a Zlatni Rat. Es de esos lugares que atrapa. Es una playa para disfrutar. No querrás marcharte.

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