Visita al Parque nacional Krka de Croacia

He escrito muchas veces sobre Croacia, sobre sus playas y sus preciosas islas, pero estaba dejando para el final una de sus perlas naturales más conocidas, el inmenso Parque Nacional de Krka.

Rodeado de frondosos bosques, gran cantidad de fauna y atravesado por el río que le da nombre. No es un parque al uso, ya que dispone de múltiples entradas, con diferentes recorridos según el tiempo que se quiera permanecer en él.

Está ubicado en la región de Dalmacia, muy cerca de Sibenik y a una hora en coche de Split. Es un lugar perfecto para visitar de camino hacia el norte o el sur del país. Nosotros lo conocimos cuando viajábamos desde la península de Istria a Split.

Nosotros llegamos al parque a través de la entrada de Skradin, la más próxima a la autopista. Es un pequeño pueblo entregado al negocio del parque.

Tras comprar los tickets para el barco, que sale cada hora, nos embarcamos bajo un intenso calor rumbo a la primera parada, las cascadas Skradisnki. Esta es, sin duda, la zona más buscada por los visitantes, ya que es el único rincón del parque donde está permitido el baño.

Aprovechando el fin de la caída natural de agua, las autoridades del parque han creado una zona delimitada donde poder bañarse. Justo en este lugar las aguas se calman al entrar en contacto con el río, aunque es necesario saber nadar porque la corriente es bastante fuerte y no se hace pie. Muy recomendable: Llevar sandalias cerradas o escarpines.

Cascada Skradinski en Krka
Vista de la cascada Skradinski desde la orilla

Krka, en unas horas o todo el día

En realidad, este pequeño trozo de parque podría ser suficiente para compensar el viaje. Bañarse en un lugar así, con las cataratas tan cerca, impresiona e ilusiona. Hasta aquí viene gente de todas partes, algunos se bañan y otros toman el sol con el sonido del golpeo del agua de fondo.

Tras disfrutar un rato de este increíble lugar, puedes volver al barco y dejarte llevar hasta la isla Visovac, en una excursión con una duración de dos horas y que incluye media hora de turismo por la pequeña isla y el monasterio que la corona.

Esta sería la forma rápida de visitar el parque, pero hay muchas otras zonas que conocer. Si llegas por otra entrada, también puede visitarse a pie, pero el tiempo que necesitas es mayor. Puedes cargar una mochila, ponerte un buen calzado y caminar con tranquilidad para terminar con un bañito antes de volver al hotel.

Antes de realizar tu visita a Krka, te recomiendo que la planifiques bien. Piensa qué entrada es la más recomendable para todas las actividades que tengas pensado hacer y, sobre todo, ten en cuenta hacia donde continúa tu viaje.

 

 

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