Vilafamés, uno de los pueblos más bonitos

Vilafamés, uno de los pueblos más bonitos

Calle del barrio El Quartijo de Vilafamés

Vilafamés es uno de esos pueblos medievales que figura en todas las listas de los más bonitos de España. Aunque a 25 kilómetros de Castellón y de la costa, está ubicado en plena Sierra de les Conteses y ocupa una posición de privilegio en la alto de una mole.

Desde el castillo de Vilafamés, en lo más alto del pueblo, la vista se extiende sobre la llanura que cubre todos los paisajes bajos. Sin embargo, en el entorno del municipio, gran parte dedicado a la agricultura, pueden verse tanto campos en zona llana como de montaña.

Aunque es de interior, su proximidad con el mar le permite disfrutar de una temperatura suave durante todo el año.

Si bien la actual edificación de Vilafamés parece de origen musulman, restos arqueológicos descubiertos cerca del pueblo datan de hace 80.000 años los primeros asentamientos.

En el siglo XII, Jaime I conquistó la localidad y, desde entonces, ha permanecido como una pieza inexpugnable gracias a su posición en altura.

El caso antiguo, de época musulmana es, quizá, de todo lo que hay que ver en Vilafamés, lo más amable del recorrido.

Qué ver en Vilafamés

Una de las cosas que llama la atención de Vilafamés es que casi todo el casco antiguo está construido con piedra. Quizá por eso fue declarado Bien de Interés Cultural en el año 2015.

La Roca Grossa

La Roca Grossa de Vilafamés

Superada la plaza de la Fuente, aparece la primera cuesta importante de Vilafamés y unos metros después se encuentra varada la roca grossa, que en español significa la roca grande.

Esta roca tiene más de 222 millones de años y lleva en el mismo sitio miles de años. Se ha convertido en un símbolo del pueblo gracias a sus 2163 toneladas. Está compuesta de rodeno, inclinada en las faldas de la iglesia parroquial y al lado de la antigua muralla de Vilafamés.

Hay diversas leyendas entorno a la roca grossa. Una de ellas dice que tiene propiedades fantásticas y que tras pedir 3 deseos, sólo concede uno.

También proviene de la roca la historia que da el mote a los habitantes de Vilafamés. Se les llama «cul roig» porque, según cuentan, hace muchos años intentaron trasladar sus casas a una zona llana tirando de ellas con una cuerda, pero al llegar a la roca resbalaron y cayeron de culo sobre la roca rojiza.

Castillo de Vilafamés

Castillo de Vilafamamés desde bajo del pueblo

El castillo ocupa el espacio más elevado de Vilafamés. Su construcción fue musulmana, pero tras la conquista de Jaime I pasó por diversos propietarios, casi todos órdenes religiosas.

Sufrió numerosos asedios e intentos de conquista, por lo que su aspecto actual difiere mucho del que tuvo hace cientos de años.

La torre central fue construida en el siglo XIX y reforzadas las murallas con nuevos sistemas de construcción más modernas, para soportar los ataques durante las guerras carlistas.

Las murallas resisten casi completas y se pueden visitar las paredes del castillo, aunque no hay tejado y, por tanto, nada en el interior. Queda también un aljibe que parece ser el último vestigio de la época musulmana.

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Hasta el castillo se puede subir con carrito de bebé o silla de ruedas. Tras la última cuesta hay unas escaleras. Hay visitantes que deciden dejar los carros allí y continuar a pie, mientras que otros lo pliegan y lo llevan en brazos. El firme del castillo no es plano, ya que está formado por piedras y no es cómodo.

Iglesia de La Asunción

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Iglesia de La Asunción de Vilafamés. Foto; Juan Emilio Prades Bel en Wikimedia

La Iglesia está muy cerca del castillo, en la calle de la Iglesia. Aunque es una cuesta, la entrada está en llano e incluso hay plazas de aparcamiento para vehículos.

Fue construida en 1597 y es de estilo barroco. Como casi todo el pueblo fue levantada con piedra rodeno. En su interior, destaca el retablo mayor del siglo XVII y unos zócalos de cerámica valenciana del siglo XVIII.

La verdad es que por fuera no impresiona, tiene la apariencia de una iglesia cualquiera aunque antigua.

El Quartijo

Calle del barrio El Quartijo de Vilafamés

Como decía al principio, a pesar del castillo y de la roca grossa, lo más destacado de Vilafamés es su barrio viejo. Es reconfortante pasear por calles de origen árabe, estrechas, escoltadas por fachadas de piedra y encontrar rincones casi laberínticos entre calles y escaleras llenas de plantas.

El Quartijo es el nombre que se le dio al origen de Vilafamés, donde se asentaron los musulmanes que conquistaron estas tierras. No hay un recorrido fijo o un mapa que seguir, lo ideal es dejarse llevar y perderse.

Palau del Batlle

Palau Batlle de Vilafamés

El Palau del Batlle acoge el Museo de Arte Contemporáneo de Vilafamés. Se trata de una típica casa señorial gótica del siglo XIV, de tres plantas, que fue durante la época la residencia del administrador real.

El museo se puede visitar de 10 a 18:30 horas la entrada cuesta 3 euros. Dentro encontrarás más de de 500 obras de diferentes artistas, en depósito o donadas.

Yacimiento del Abric del Castell

Este yacimiendo fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1998, lo que da muestra de su importancia.

Se encuentra en la parte alta de Vilafamés, cerca del castillo y en un abrigo al que se accede por la parte alta del cerro.

En su interior hay tres pinturas ruprestes. La primera, en la parte superior del abrigo, está formada por una espiral y lo que podría ser un cuerpo humano; otra, en la parte central, muestra unos círculos, pero su conservación no es buena; la última, en la parte inferior, tiene diversas figuras como puntos y líneas de color blanco y rojo.

Hay visitas guiadas organizadas por el ayuntamiento. Es necesario reservar.

Cómo llegar a Vilafamés

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Señalización en la subida al castillo de Vilafamés

Desde Castellón, el recorrido hasta Vilafamés dista de unos 25 minutos, a través de  la autovía CV-10 en dirección a Cabanes. Tras pasar la Pobla-Tornesa hay que tomar la CV-15 y, apenas unos metros después, en la rotonda, la carretera CV-160.

Desde Valencia, el camino es muy sencillo y dura algo más de 1 hora, teniendo que tomar la A7 en dirección a Castellón, que se convierte en CV-10 a partir de Betxí. Desde aquí, sólo hay que continuar hasta Pobla-Tornesa y hacer lo mismo que desde Castellón.

Si tu procedencia es desde Tarragona o el norte de la Comunitat Valenciana, el camino más corto es a través de la AP7 hasta Torreblanca, donde deberás tomar la CV-13 que atraviesa por el aeropuerto y finalmente la CV-10.

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Dónde aparcar

Aparcar el coche en Vilafamés es imposible si tu intención es hacerlo en el casco histórico. Sólo vecinos tienen acceso. Esto depende del día que decidas hacer la visita, ya que las autoridades cortan el acceso para evitar complicaciones.

No obstante, un poco más abajo del inicio del casto histórico hay un gran solar habilitado para coches. No está vigilado, pero es seguro. Suele ser lo primero que se llena, pero en las calles adyacentes también hay sitio.

Dónde comer en Vilafamés

Al igual que con el aparcamiento, los restaurantes de Vilafamés no suelen tener mesas disponibles en fechas turísticas importantes. Lo ideal es que llames con antelación para reservar.

No son muy grandes los locales y tampoco hay mucha oferta. La mayoría están situados en la plaza de la Fuente, donde se reúnen los habitantes de Vilafamés para almorzar o celebrar las fiestas.

La comida que se puede pedir es la típica de la zona, entre la que destaca la carne a la brasa y el tombet. Es importante la repostería de Vilafamés. Encontrarás mucha variedad entre pasteles de boniato, cocas de llanda, cocas de harina y dulces almendrados.

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