Visita a la villa histórica de Val-Jalbert

Val-Jalbert es un antiguo pueblo en la región de Saguenay, muy próximo al lago Saint Jean, que ha sido convertido en una atracción turística, con exposiciones, visitas y otras actividades, para mantener el legado.

La villa es una de las atracciones de Saguenay, un lugar que se mantiene tal y como se abandonó, con hermosas casas de madera, la antigua escuela, la iglesia y las grandes mansiones que pertenecieron a los directivos de la vieja fábrica.

Cascadas Ouiatchouan

Además, las cataratas Ouiatchouan son un atractivo natural que debería ser suficiente para visitar Val-Jalbert.

La tranquilidad del pueblo contrasta con la actividad que algún día tuvo. Un lugar al que los trabajadores se trasladaban con sus familias para empezar una nueva vida.

La historia de Val-Jalbert

El pueblo fue fundado en 1901 por Damase Jalbert, quien consideró que era el lugar ideal para instalar una fábrica de celulosa, ya que podía recoger la energía para el funcionamiento de las máquinas de la producción por las cataratas en el río Ouiatchouan.

Lamentablemente, en 1927 la fábrica anunció el cierre debido a la reducción de la demanda de celulosa. Los costes para modernizar la fábrica y convertirla en productora de papel eran tan grandes que cesó su actividad para siempre.

En ese momento, unos 950 personas habitaban el pueblo. Todos los trabajadores disponían de casas aportadas por la empresa en el entorno de la fábrica. Poco a poco, fueron marchándose todos los habitantes, hasta que en los primeros años de la década de 1930 se quedó vacío.

En 1960, la Oficina de Turismo de Quebec compró el lugar y desde entonces lo administra como lugar de turismo. Se realizaron trabajos de restauración y de rehabilitación de diversos edificios. Se mejoró el sistema de alcantarillado e incluyó electricidad.

En el año 1996, este pueblo recibió la denominación de lugar histórico de Cánada. En la actualidad emplea a unas 40 personas y recibe a unos 60.000 visitantes por año. La villa abre desde finales de mayo hasta principios de octubre.

Qué ver en Val-Jalbert

Vistas desde lo alto del teleférico de Val-Jalbert
Vistas desde lo alto del teleférico de Val-Jalbert

La villa histórica de Val-Jalbert es pequeña. Solo necesitarás medio día para completar la visita. Tras pagar la entrada, puedes optar por subir a un autobús que recorre casi toda la extensión del pueblo mientras un guía explica su historia en inglés y francés. Disponen de folletos en español.

Cataratas Ouiatchouan

El recorrido del autobús finaliza en la fábrica, donde está el restaurante y el mirador de la catarata. A partir de aquí eres libre de visitar el pueblo a tu aire. Puedes volver a tomar el autobús para volver, pero el camino no es demasiado largo y seguro que prefieres explorar un poco.

La entrada al complejo incluye la ascensión en teleférico hasta el punto más alto de la catarata, desde donde se puede contemplar la extensión del pueblo y su pintoresca ubicación entre bosques.

Además, hay un corto camino de tablones de madera que lleva frente a la cascada Maligne, más pequeña que la anterior, pero rodeada de bosques.

Cascadas Maligne
Cascadas Maligne

Es un lugar muy tranquilo, que puede ser visitado con niños ya que para ellos es una aventura entrar y descubrir todos los detalles de las casas antiguas o pasear entre las abandonadas.

Los barrios trabajadores

Algunas de las casas de los trabajadores se han derrumbado debido al paso del tiempo y la falta de mantenimiento. Hay barrios enteros derruidos, pero quedan otras muchas en pie. Las mejor conservadas están en las avenidas Dubuc y Tremblay. Son casas grandes, con escaleras en la entrada y un largo porche. Son muy bonitas.

Tenían un pequeño salón y una cocina en la planta baja. Y en la parte superior las habitaciones. Algunas casas pueden ser visitadas. A otras es mejor no acercarse.

En la zona central del pueblo está la iglesia y la escuela, una edificio de dos plantas que regentaban unas monjas. Se puede visitar y ver cómo eran las aulas y las habitaciones de las docentes.

Es habitual encontrar actores en medio del pueblo, que metidos en su papel te harán, en francés, alguna pregunta impertinente sobre la indumentaria o el motivo de tu visita.

Barrio de casas de madera de Val-Jalbert

Comer en Val-Jalbert

En el molino, donde para el autobús, hay un restaurante con diferentes tipos de menús. Los hay caros y más baratos. Además, también está la cafetería junto a la mansión principal.

Pero puedes optar por llevar comida preparada. No está prohibido entrar comida y es un sitio propicio para tomar algo en medio de la visita, en un banco o sobre la hierba.

Dormir en Val-Jalbert

Durante la restauración del pueblo, la Oficina de Turismo aprovechó para convertir en alojamiento algunas de las antiguas casas, sin hacerles perder ni un ápice de su estilo de época.

Estas casas están ubicadas en el centro del pueblo, junto a la cafetería y la boutique. Un poco más adelante hay un parque infantil y enfrente está la escuela junto al río.

En el sitio web de Val-Jalbert se pueden reservar los alojamientos dobles o familiares, que también incluye una cena y una comida en el Restaurant du Moulin. Hay varias opciones y también un camping, mucho más económico.

Aunque lo atractivo de este lugar es poder hospedarse en las casas antiguas y dormir con el sonido del golpe del agua de fondo.

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