Visitando la renacida Varsovia

Varsovia no es demasiado conocida por los españoles. Quizá nos suena de películas o de la II Guerra Mundial, pero apenas conocemos la capital polaca. En realidad se podría decir lo mismo de todo el país.

Visitar Polonia supuso para mí un golpe de humildad. Yo, que a veces camino por el mundo como si lo supiese todo, me di cuenta que no sabía nada de Polonia. Fui con la idea de encontrar un país soviético y me equivoqué por completo.

A Varsovia llegamos pasada la medianoche, con una hora de retraso habiendo partido de Valencia, con Ryanair. Como siempre, antes de viajar, trato de leer mucho sobre el lugar donde voy, qué ver, qué hacer… En general, todo que leí se refería a la increíble historia de esta capital, derribada por completo por los nazis y reconstruída con esmero por quienes decidieron no abandonarla, a pesar de todo.

Palacio de la Cultura de Varsovia

El centro de la capital polaca es tal y como actualmente son muchas ciudades alemanas, belgas o austríacas. Varsovia es centro-europea y tiene de soviético lo que se construyó durante los 40 años que duró el gobierno impuesto por la URSS. Lo más conocido, lo que vemos en todas las fotos, es el Palacio de la Cultura y la Ciencia, un imponente edificio, regalo de la Unión Soviética a Polonia.

La ciudad está bien organizada. Dispone de grandes avenidas, transporte público correcto y puntual, muchos jardines y vida a cualquier hora del día. Lo que hace de Varsovia una capital especial es no sólo su arquitectura o su gran cantidad de servicios, sino el hecho de ser una ciudad que la historia estuvo cerca de borrar de no ser por el arrojo de sus ciudadanos.

Polonia es un país que ha vivido, debido a su ubicación geográfica, cientos de invasiones. Era un país mucho más grande de lo que es ahora, abarcaba Lituania y parte de Ucrania. Fue un reino poderoso, que acabó sin monarca, dividido y repartido. La II Guerra Mundial sólo sirvió para empobrecerlo todavía más.

El centro histórico está ubicado justo frente al río Vistula, que atraviesa casi todo el país. Actualmente la ciudad ha acometido una serie de obras para convertir las orillas del río en lugar de reunión, con cafeterías, zonas de marcha o simplemente desde donde ver atardecer.

Ruta real con la parroquia de Santa Ana

Volviendo al centro, la Ruta Real es, seguramente, su arteria más importante. En ella podemos encontrar, entre otros, la columna del rey Segismundo III, la Iglesia de Santa Ana, el pequeño pero coqueto Palacio Presidencial, la Universidad o la Iglesia de la Santa Cruz. La ruta finaliza en el al Palacio de Wilanów, pero antes habremos pasado por algunas de las calles más importantes y bonitas de la ciudad.

Una de ellas es la Krakowskie Przedmiescie. Será mejor que no trates de aprenderte el nombre. Durante el verano la calle no permite el paso de vehículos los fines de semana, al igual que la calle Nowy Świat, lo que convierte esta parte de la Ruta Real en la más transitada de Varsovia.

Pasear por esta parte de la ciudad impresiona. Uno no puede dejar de imaginar que camina junto a Chopin por estas elegantes calles vestido de traje, con carros tirados de caballos y farolas de aceite alumbrando el camino.

La ciudad vieja es la parte imprescindible de Varsovia. Recomiendo visitarla junto a un guía para ser capaz de entender la importancia de cada edificio o los símbolos que ocultan murallas derribadas o castillos reconstruidos. Durante la II Guerra Mundial, la resistencia se movía por el alcantarillado para no ser descubiertos. Hay, cerca del centro, un monumento dedicado a esta gente.

Varsovia en dos días

Detalles edificios en Varsovia

No hace falta más de dos días para ver la ciudad. Incluso diría que con uno se puede visitar la capital de Polonia de forma aceptable. Pero con dos uno se puede perder sin prisa, relajarse, asistir al espectáculo de luces y agua que todas las noches se lleva a cabo al lado del Vístula.

Otro de los imperdibles de la ciudad es el enorme Parque Real Lazienki. Para llegar hasta aquí desde el centro se puede tomar el autobús. En Varsovia se puede comprar un billete de un día que permite subir a cualquier transporte público. En realidad el parque es un conjunto de jardines, lagos y palacios. Los findes de semana, por la mañana hay conciertos gratuitos de piano.

Aquí, los residentes vienen a pasear, relajarse, practicar deporte o entretenerse con sus hijos. Hay museos y es lugar de celebración de diversos eventos de todo tipo.

Si decides viajar a Varsovia verás que se recomiendo visitar el brarrio de Praga. Está en el otro lado del río. Nosotros lo visitamos pero no nos dijo nada. Paseamos por él y vimos viejos edificios. Aquí se rodó gran parte de la película El Pianista. Lo más destacado está en la orilla del río, con playas artificiales y zonas ajardinadas.

En cuánto a la alimentación, al ser capital hay todo tipo de lugares. pero si fuese yo apostaría por la comida local. Como recomendación, aléjate un poco del centro, no hace falta mucho. Simplemente no te quedes en el primer restaurante que veas en la calle más transitada.

La realidad es que Varsovia me encantó y me gustaría tener la oportunidad de volver a visitarla con más tiempo. Además, desde su aeropuerto hay enlaces con casi toda Europa a precios de risa.

 

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