Ruta por los pueblos más bonitos de Ordesa

Ruta por los pueblos más bonitos de Ordesa

Tienda en una calle de Boltaña

Algunos de los pueblos más bonitos de Ordesa quedan a un paso de las tradicionales rutas turísticas de los Pirineos en Huesca. Y sería una pena que te los pierdas, porque son preciosos y se visitan muy poco tiempo.

Cuando no estés de ruta en la montaña o en la nieve, puedes disfrutar de estos lugares medievales, con casas de piedra, estrechas calles, rica gastronomía y vistas de ensueño.

Seguro que has escuchado o leído cosas sobre Aínsa, uno de los pueblos más bonitos de España. Pues muy cerca tiene otros seis pueblos unidos por la nacional 260, cada cual más pintoresco.

Desde Torla a Aínsa hay 45 kilómetros, que en automóvil se completan en aproximadamente 1 hora, a través de la comarca de Sobrarbe y pasa por algunas de las entradas del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Puedes visitar todo estos pueblos de los Pirineos en un mismo día o repartir las visitas según tus aventuras en la montaña. Cabe añadir que Torla y Aínsa son, quizá los más turísticos de la ruta. Torla por ser la entrada al Parque de Ordesa y a la famosa ruta de la cascada Cola de Caballo y Aínsa por ser el más bonito y el que tiene más servicios.

Los pueblos más bonitos del Parque de Ordesa

Torla

Vista panorámica de Torla con Ordesa detrás

Torla está repleta de turistas, allá donde mires. En los meses de verano puede incluso agobiar la cantidad de coches que circulan por el pueblo.

Al ser la entrada al Parque Nacional de Ordesa, desde aquí parten los autobuses que en verano llevan hasta el parque, por lo que quien quiera entrar, debe aparcar por esta zona. Llegar un poco tarde significa no poder estacionar y perder parte de la mañana.

La realidad es que el pueblo, que está ubicado encima de la carretera nacional, vive un poco ajeno a este tránsito. Apenas se puede circular por dentro del pueblo y puede convertirse en un laberinto si no lo conoces.

No obstante, Torla es precioso y está rodeado por un entorno natural increíble. Las vistas desde la entrada del pueblo, con el pico detrás del pueblo son de postal.

El pueblo de Torla tiene una calle principal que va de un lado a otro, aunque en realidad son dos, la Fatás y la de Francia. Todas las fachadas son de piedra oscura, las calles están empedradas y las ventanas están decoradas con geranios y plantas de flores.

Como punto destacado, la Iglesia del siglo XVI es el elemento más alto del pueblo, una construcción muy similar al del resto de parroquias que verás en esta zona de los Pirineos.

Hay pocos restaurantes para el alto nivel de turistas que por aquí transitan, así que asegúrate reservando con antelación. En cuanto al alojamiento, no deberías tener problema para encontrar, siempre y cuando no te esperes al último momento.

Broto

Cascada de Sorrosal en Broto, en el Pirineo aragonés

A sólo 4 kilómetros de Torla se encuentra Broto. Continuando la N260 aparece otro municipio con la misma estética del anterior.

Nada más entrar al pueblo, antes de cruzar el puente sobre el río Ara, desvíate a la derecha. Ahí encontrarás varios aparcamientos. Es mejor no adentrarse más porque será difícil encontrar sitio para aparcar, sobre todo en temporada alta.

Además, estos aparcamientos tienen una ventaja y es que tienen entrada directa al camino del barranco del Sorrosal, que lleva a la cascada del mismo nombre. Son 10 minutos caminando.

Aunque en verano no cae mucha agua, la vista es impresionante y puedes casi meterte bajo la cascada. Hay una vía ferrata de pago, por la que vimos acceder a niños de unos doce años. Sobre la roca y bajo el agua que salpica de la cascada, puedes ver como van bajando por la misma cascada quienes finalizan el recorrido por la via ferrata.

Después, pasea por Broto y emprende de nuevo el camino para visitar el siguiente de los pueblos más bonitos de Ordesa.

Oto

Edificios y torre de la iglesia de Oto

Oto es el pueblo que sigue a Broto. Se va por la carretera que continúa tras la cascada de Sorrosal, así que si has seguido mi recomendación y has aparcado por ahí, lo tienes perfecto para seguir.

Es mucho más pequeño que Broto, pero más coqueto y uno de los mejor conservados de esta lista de pueblos más bonitos. No hay mucho movimiento en la población, así que no tendrás problemas para aparcar si vas en coche. De todas formas, hay un descampado cerca de la iglesia. Sigue la carretera y lo encontrarás.

Verás que Oto no tiene mucho más, pero está rodeado de montañas, está ubicado mucho más alto que los anteriores que has visitado y casi todas las fachadas están recientemente rehabilitadas. A mí me gustó mucho.

Buesa

Calle de entrada a Buesa

Para ir a Buesa tienes que deshacer tus pasos y volver a Broto para tomar de nuevo la carretera nacional. Tras, aproximadamente 1,5 kilómetros, tendrás que tomar el desvío e iniciar el ascenso por una carretera en muy buen estado.

La entrada a Buesa es impresionante, ya que se trata de una estrecha calle con un arco que comunica los edificios de los dos lados. Pasar con coche produce una mezcla de entusiasmo y pánico por si aparece otro vehículo en la dirección contraria.

Continúa avanzando hasta que encuentres aparcamiento. En la mitad del pueblo hay uno pequeño. Si ahí no encuentras, continúa hasta pasar el restaurante. Al terminar el pueblo hay sitio para aparcar.

Desde Buesa destacan las vistas de la montaña y de la Iglesia de Santa Eulalia al otro lado. Es muy pintoresco y se recorre en poco tiempo.

Además, es la salida para algunas rutas excursionistas por la sierra Trallata.

Sarvisé

Plaza de la iglesia de Sarvisé

Sarvisé queda a poco más de 3 kilómetros de Buesa. Es, de todos estos pueblos de Ordesa, quizá el que menos tiene que ofrecer en cuanto a vistas.

Sin embargo, es muy tranquilo y cuenta con actividades de todo tipo. Hay muchos alojamientos turísticos, que son quienes le dan vida al pueblo.

Boltaña

Gorga de Boltaña en verano

Boltaña es la capital administrativa de la comarca del Sobrarbe. Junto a Aínsa, queda apartado de los pueblos de Ordesa mencionados anteriormente.

No obstante, es evidente que se trata de un lugar más grande. La geografía acompaña a Boltaña, ya que se emplaza en lugar menos complicado, por lo que las casas pueden extenderse a lo largo del terreno, sin tener que recurrir a la colina.

El casco histórico de Boltaña queda en la parte alta del pueblo y está compuesta por grandes fachadas de piedra, con soportales en la plaza Mayor. El resto del conjunto arquitectónico del centro, sigue un mismo estilo. Puedes encontrar bares, restaurantes y alguna típica de productos típicos.

Más arriba está el castillo, construido hace diez siglos, aunque actualmente está en estado de ruina.

Boltaña tiene muchos comercios en la calle principal y es habitual ver colas en los meses de verano. Son productos locales y frescos.

Sin duda, el mayor atractivo de Boltaña es el río Ara, ya que dispone de varias zonas de baño muy tranquilas. La más importante es la llamada Gorga del Boltaña, ubicada bajo el puente que lleva al cámping, en la entrada al pueblo.

Aínsa

Iglesia y algunas fachadas de Aínsa

Tras Boltaña, sólo queda el último y el más bonito de los pueblos de Ordesa. Aísa, es sin duda, el premio a esta ruta y uno de los más bonitos de España.

Aínsa es el más grande de los pueblos del Sobrarbe, el que más servicios ofrece y el que más visitantes recibe. Aunque todos estos comercios suelen ubicarse sobre la carretera nacional que atraviesa el pueblo.

El casco histórico está en la parte alta. Abajo hay aparcamiento para no subir con el coche, aunque hay otro que llega hasta arriba. Calles y fachadas están hechas de piedra, los geranio saludan desde las ventanas y las puertas de madera dejan salir el sonido de los programas de la tarde que los vecinos ven en la televisión.

La subida hay que tomarla con calma, porque puede hacerse dura. Irás encontrando comercios, panaderías y alguna que otra tienda de productos típicos. Puedes soñar con alguna de las casas que está por rehabilitar o enamorarte de las que ya están arregladas.

Es recomendable visitar estos pueblos cuando el sol no pega fuerte en verano y cuando no hay posibilidad de resbalones en el frío invierno.

Sin duda, lo mejor de Aínsa es la plaza Mayor, rodeada por preciosas fachadas de piedra. En la planta baja los arcos protegen los comercios y restaurantes que en verano extienden las terrazas por la plaza.

Si continúas caminando llegarás a una fortificación que antaño protegía el castillo de Aínsa. Actualmente hay un museo y se utiliza para actos culturales. Puedes subir y pasear por la muralla para hacerte una foto con la montaña de fondo.

Y aquí termina la ruta por los pueblos más bonitos de Ordesa. Como decía al principio, puedes aprovechar para hacerla toda en un día o ir viendo poco a poco, en función de tus excursiones por la montaña. Pero no puedes perderte ninguno.

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