Los días de verano en Bariloche

Bariloche es uno de los grandes centros turísticos de Argentina, con opciones para disfrutar tanto en verano como en invierno.

Es un lugar idílico para muchos argentinos. Es donde quieren vivir, no en vano es la segunda ciudad con mejor calidad de vida del país, pero también es donde odiarían vivir durante sus meses más extremos, con enormes nevadas que imposibilitan salir de casa y temperaturas bajo cero.

Durante el mes de julio se convierte en uno de los más importantes centros de ski del mundo, con aproximadamente 150 kilómetros de pistas, gran parte en el Cerro Catedral, que incluyen todas las disciplinas.  Es en esta época cuando más turistas recibe, aprovechando las semanas de vacaciones que disfrutan los argentinos antes de que llegue el invierno más duro.

Yo, que no soy gran amante del frío, disfruté del verano en Bariloche y su entorno durante el mes de diciembre.

Centro de Bariloche

Bariloche tiene montañas, bosques, ríos, cascadas, lagos… Es Suiza en Argentina, aunque excepto por el paisaje y el chocolate no se parece en lo más mínimo. A los argentinos les gusta la asociación con Suiza. Están encantados.

La ciudad, ubicada en la provincia de Río Negro, en la Patagonia, es una estampa de edificios de piedra y tejados de pizarra o chapa, que se va difuminando en pequeños barrios formados por casas de una o dos plantas según nos alejamos del centro de la urbe. Hay casas por terminar, casas muy bonitas y mansiones inaccesibles.

Aún siendo el sitio más visitado de la Patagonia, Bariloche no está más desarrollado que cualquier otra ciudad argentina. Las carreteras son mediocres, muchas sin asfalto, algunos edificios están por rehabilitar y ni siquiera existen aceras en su carretera principal. Son algunos de los males endémicos de Argentina, así que no me centraré en ellos.

Bariloche, rodeada de lagos

Para llegar a Bariloche hay que hacerlo en avión, en un vuelo de dos horas y media desde Buenos Aires o, en autobús, el medio elegido por los estudiantes chilenos y argentinos, todos los años, para celebrar aquí su viaje de egresados.

La ciudad está ubicada frente al lago glaciar Nahuel Huapí, lo que convierte a esta idealizada ciudad en un lugar idílico. Lamento la redundancia, pero no hay otra forma de expresarlo. Es un lugar de ensueño, de cuento, donde retirarse a descansar y ver la vida pasar.

Detrás de la ciudad está el Cerro Catedral y el lago Gutiérrez, lleno de rincones y playas preciosas. A quién le guste conducir puede llegar a amar las sinuosas carreteras de Bariloche, pero advierto que es complicado centrarse en el asfalto cuando tanto hay por ver.

Vistas del Llao Llao al lago Nahuel Huapí

El inmenso sistema montañoso de esta región hace complicado pensar que alguien tuvo la osadía de llegar hasta estas tierras hace cientos de años, más si cabe al remarcar las duras condiciones meteorológicas durante el invierno.

En la zona más occidental de Bariloche encontramos la península Llao Llao, que da nombre a uno de los hoteles más emblemáticos del lugar. Este resort de estilo canadiense, construido sobre una loma, tiene vistas al lago y Parque Nacional Nahuel Huapí, al lago Perito Moreno y a la cumbre del Cerro Catedral.

La ubicación de este hotel es excelente por sus vistas y rodeado de bosques y colinas. Dispone de varios tipos de habitaciones, grandes salones, terraza con vistas, piscina, fachadas y suelo de madera e incluso puerto y playa propia. Si no puedes o no quieres hospedarte en él, te recomiendo pasar una tarde degustando el magnífico té con pastas que sirven diariamente.

Puente del Río Correntoso

Qué hacer en verano en Bariloche

Un lugar tan grande no ofrece pocas opciones. Para quien no se decide entre montaña o playa, aquí lo tiene todo.

La primera opción es disfrutar del paisaje. Parece una quimera, pero la contemplación es, seguramente, la mayor actividad de los turistas que visitan Bariloche. Quedarse embobado mirando el lago o las montañas es realmente sencillo.

Las aguas cristalinas de cualquiera de los lagos que rodean Bariloche a pegarse un baño bien frío. Aunque sea verano, cabe recordar que es agua glaciar, no se calentará jamás.

Hay un punto, cerca del Llao Llao, donde es posible disfrutar del baño en dos lagos al mismo tiempo. Es bajo el puente Arroyo La Angostura, donde se unen los lagos Nahuel Huapí y Perito Moreno. Aquí niños y adultos se divierten dejándose llevar por la corriente o tomando el sol en la arena blanca.

Villa La Angostura

Se puede disfrutar del baño en la costa de la ciudad o moverse en automóvil hacia cualquier otro lugar. A tan sólo 80 kilómetros está Villa La Angostura, otro lugar idílico, donde por ejemplo toma sus vacaciones Mauricio Macri, el actual Presidente de Argentina.

Para visitarla, puede ser interesante completar o recorrer parcialmente la ruta de los Siete Lagos, que son todos lo que quedan en el recorrido entre las poblaciones de San Martín de los Andes y Villa La Angostura. Este circuito puede llevar horas completarlo, así que es recomendable planificar con antelación las paradas.

Otras actividades de agua, para hacer en verano en Bariloche, son el descenso de ríos con kayak o el buceo. Al borde o con vistas a los lagos hay otros entretenimientos como paseos en bicicleta, quad o tirolina. Este último también es accesible para niños.

 

 

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