Las mejores playas de Benissa

Benissa es un pequeño pueblo costero ubicado en la comarca de la Marina Alta, en el norte de Alicante. Por su proximidad con otros municipios más conocidos como Calpe, Moraira o Jávea, sus playas pasan desapercibidas y eso es bueno para quienes las frecuentamos, ya que tiene algunas de las mejores calas de la Marina Alta.

La geografía de Benissa hace que el pueblo esté alejado de las playas. Para llegar a ellas hay que recorrer unos nueve kilómetros y no es una ruta que se pueda hacer caminando. Al contrario que sus vecinos, Benissa nunca ha tenido grandes edificios ni hoteles llenos de turistas.

Cala els Pinets de Benissa
Vista desde las piscinas naturales de la cala Els Pinets

Por contra, en el camino hacia las playas verás miles de casas, cada una con su piscina y su terrenito. Muchas pertenecen a extranjeros que viajan hasta aquí en los meses de verano y otras tantas son de los habitantes del pueblo, que en verano se trasladan a la playa.

Este hecho es una de las razones de que las playas de Benissa sean desconocidas para gran parte de los turistas que llegan a esta zona en la época estival. Muchos de los que las conocen incluso piensan que pertenecen a Calpe o a Moraira.

Las seis playas de Benissa

Benissa tiene seis playas o calas, todas de piedra excepto la Fustera, que fue modificada hace unas décadas y es la única de arena.

Playa la Fustera

Playa la Fustera en Benissa
Foto: Joanbanjo en Wikimedia

Es la playa más grande de Benissa y también la más conocida. Hace unos años sufrió un cambio radical después de que el gobierno local realizase unas expropiaciones para cambiarle la cara al lugar. La playa forma una pequeña bahía desde la que se puede ver el peñón de Ifach y los altos edificios de apartamentos de la playa de la Fosa de Calpe.

El agua de esta playa es cristalina, aunque en ocasiones acumula un buen número de algas. Tiene unos cien metros de largo, cuenta con una zona de juegos infantiles, un restaurante, baños gratuitos y duchas.

Es una playa tranquila, ideal para ir con toda la familia. Además, la orografía permite pasear por el borde del litoral y acceder a otras calas o practicar submarinismo.

Cuando las tormentas son muy fuertes en invierno, la Fustera suele perder su arena, así que cada cierto tiempo toca reponerla. La última vez, en 2017, se optó por arena de cantera, algo más gruesa y más blanca. Ahora, la Fustera parece una playa caribeña por el color de la arena y porque al mezclarse con el agua, esta se vuelve turquesa.

En la Fustera está la posta de la Cruz Roja, que vigila desde aquí todas las otras calas de Benissa, moviéndose entre ellas mediante una zodiac.

La Fustera tiene un aparcamiento bastante grande, aunque insuficiente en el mes de agosto. En julio hay sesiones de cine en la playa una vez a la semana, cuando la gente se lleva mesas, sillas y comida para disfrutar de la película en el paseo o en la arena.

Cala Baladrar

Cala Baladrar de Benissa
Foto: Joanbanjo en Wikimedia

La cala Baladrar es, posiblemente, la segunda playa más conocida de Benissa y la más próxima a Moraira. Está escondida y no se ve desde la carretera, así que debes fijarte bien en la señal que indica su llegada.

Tiene un pequeño aparcamiento y se ha habilitado un pequeño solar donde caben más vehículos. En verano puede llegar a ser caótico buscar sitio para aparcar aquí. Muchos optan por dejar el coche en la carretera principal y bajar caminando.

De junio a septiembre abre el Baladrar Beach Bar, un restaurante con vistas privilegiadas a la playa. Ofrecen todo tipo de comidas. Es aconsejable reservar.

La playa es de piedra y para llegar a ella hay que bajar una escaleras. Lo cierto es que si te has cabreado por no encontrar sitio para aparcar, se te irá pasando según bajes los escalones.

Es una playa larga, pero debes tener en cuenta que por la tarde el sol se esconderá detrás del bosque que hay ubicado sobre el acantilado que hay a la derecha de la escalera. Es decir, si vas por la mañana, ponte donde quieras, pero si vas por la tarde y quieres seguir recibiendo sol tras las 18 horas, ponte en el centro. Ten en cuenta también que necesitas mover piedras para poner la sombrilla.

El agua de la cala Baladrar es más cristalina, si cabe, que la de la Fustera. Debes ir con cuidado al pisar porque el fondo es un poco irregular, pero se ve todo. Es también una playa muy tranquila, que permite bucear o relajarse tomando el sol mientras pasan los yates al fondo.

Cala Els Pinets

Cala els Pinets en Benissa
Foto: Joanbanjo en Wikimedia

Verás que en algunas señales se llama El Pinet y en otras Els Pinets. Está situada bajo un amplio bosque de pinos, protegida por una urbanización de chalets con unas vistas impresionantes. Al lado está la Fustera, puedes llegar caminando hasta ella, por el sendero o por las rocas.

Esta cala se llama así por el pino que hay al lado de las escaleras que dan acceso a ella. Es una playa increíble, con un color precioso, recóndita y poco conocida. La playa es de roca grande, no de piedras y tiene también un pequeño rinconcito de unos diez metros de arena.

Si no la conoces y no eres de explorar, es posible que te pierdas una de las mejores partes de esta playa. Pero primero calzate unas buenas chanclas o escarpines. Ahora dirígete a las rocas que hay tras el trozo de arena y sigue el camino. Llegarás a unas piscinas naturales donde puedes tomar el sol al mismo tiempo que te refrescas.

Esta playa tiene también otra curiosidad y es que puedes cruzarla a pie. Si te vas hasta el borde de las rocas verás que hay otras hundidas, pero no profundas, entre las que puedes ir saltando para llegar hasta el otro lado.

Cala de la Llobella

Cala la Llobella en Benissa
Foto: Joanbanjo en Wikimedia

La Llobella está ubicada entre els Pinets y Baladrar, en un acantilado de díficil acceso.

Es una playa diferente a las demás, algo más salvaje e incómoda, aunque buena para quien huye de las aglomeraciones de los días más transitados del verano. Para llegar hasta aquí hay que bajar un empinado camino que lleva a un pequeño aparcamiento de tierra y, después, caminar unos cien metros hasta la playa. Aviso, la bajada en coche impresiona.

Aquí la playa forma una bahía en la que no hay demasiado sitio donde tumbarse. Es también de piedras pequeñas y de agua cristalina. El acantilado de la parte derecha te dejará sin sol por la tarde.

Cala Advocat

Cala Advocat de Benissa
Foto: Joanbanjo en Wikimedia

La cala Advocat es una minúscula playa de arena y piedra. Está junto a una escollera que cuenta con una escalera de metal para entrar o salir del agua.

Es una playa muy peculiar, de aguas poco profundas, que se extiende bajo todo el largo de un acantilado, siempre que lo permita la marea. Sobre este acantilado hay chalets.

Es un lugar muy tranquilo, con un pequeño aparcamiento, agua cristalina y vistas de nuevo al peñón de Ifach. En verano, tendrás que llegar temprano para no quedarte sin sitio.

Cala de les Bassetes

Cala les Bassetes en Benissa
Foto: Joanbanjo en Wikimedia

Hay quien no considera que la cala de les Bassetes pertenece a Benissa, sino a Calpe. Pero haciendo honor a la verdad, cada municipio tiene su parte de playa. En el centro está el puerto deportivo Les Bassetes, que pertenece a Benissa.

Para acceder a las dos playas hay que hacerlo por el puerto, donde hay un pequeño aparcamiento, rodeado de enormes casas y chalets con piscina.

Desde el puerto se ve la parte de la playa que pertenece a Calpe. En realidad es una pequeño hilo de piedras y arena bajo el acantilado. El agua es poco profunda y cristalina y compartirás el baño con los futuros capitanes de barco que realizan sus cursos de vela en estas aguas.

La parte que pertenece a Benissa está detrás del puerto. Para llegar a ella debes subir la cuesta que baja al aparcamiento y tomar el sendero que bordea el acantilado, entre las casas. Este sendero lleva directo a una pequeña playa de tierra y arena, casi siempre solitaria.

Cómo llegar a las playas de Benissa

Llegar hasta las playas de Benissa es difícil si no dispones de transporte. Si te alojas en el mismo pueblo, desde 2017 funciona, en julio y agosto, un servicio gratuito de autobús que lleva a cuatro de las seis playas.

Otras opciones son desplazarse en vehículo privado o en bicicleta, aunque la vuelta al pueblo la vas a sufrir, ya que hay unos 100 metros de desnivel. En cualquier caso, para llegar hasta ellas debes salir del pueblo y tomar la CV-745 en dirección a Moraira. Al llegar a la CV-746, carretera que recorre todo el litoral de la Marina Alta, deberás girar a la derecha o a la izquierda en función de la playa que quieras visitar.

Si llegas desde Calpe o Moraira, únicamente debes tomar la CV-746 y elegir la playa. Mucho ojo porque algunas playas están bastante escondidas y es fácil no verlas. La carretera está elevada respecto al nivel del mar, así que debes prestar atención a los carteles de las playas. Todas tienen aparcamiento,aunque en verano suele quedarse pequeño.

El sendero ecológico

Existe un sendero, habilitado hace unos años por la Diputación de Alicante, que permite caminar por todas las playas de Benissa. Es un camino seguro, ancho y que también permite llegar hasta Calpe y Moraira.

La ruta se puede comenzar en cualquiera de las playas, aunque lo ideal sería hacerlo en uno de los extremos y terminar en el otro. En el sitio web de Benissa tienes más información si quieres conocer el sendero.

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