La mágica visita a San Juan de Gaztelugatxe

Gaztelugatxe es uno de esos lugares en los que uno no puede sentirse indiferente. Es un paraje mágico que logrará atraparte gracias a un entorno salvaje que ha esculpido a lo largo de los años una ermita situada en lo alto de un islote.

La historia del monasterio de Gaztelugatxe no está clara. Se cree que fue contruido en el siglo X y sobre él recaen unas cuantas leyendas que nadie sabe si son ciertas. Se habla de templarios, de San Juan y de asedios.

Ermita de Gaztelugatxe en el País Vasco

Visitar Gaztelugatxe

Es un lugar bastante transitado, aunque no suele estar realmente saturado. Su aparición en la serie Juego de Tronos sí ha provocado un aumento de las visitas motivadas por la curiosidad.

Precisamente para evitar la masificación, la diputación de Bizkaia, de quien depende el monumento, ha puesto en funcionamiento un sistema de reserva de entradas gratuitas. Su objetivo es proteger el entorno y controlar el aforo.

Es necesario hacer la reserva desde el 14 de marzo hasta el 3 de octubre para asegurarse la entrada. En caso de no llevar reserva, si todos los cupos están cubiertos, no será permita la entrada.

El horario para estas visitas es de 10 a 18:45, con un cupo de 84 personas cada 15 minutos. Fuera de ese horario, la visita es libre y sin necesidad de reserva.

Además, las reservas se pueden modificar hasta con dos horas de antelación. Tras 15 minutos de retraso, la reserva queda anulada.

Cómo llegar a Gaztelugatxe

Llegar a Gaztelugatxe en autobús

Desde Bermeo y Bakio se puede ir en autobús durante todo el año, únicamente de lunes a viernes, con la línea regular A3524, que tiene parada en la ermita.

En verano, de junio a septiembre se amplía hasta Bermeo y Bakio la línea A3517 de Bizkabus que une Bilbao con Mungia. Puedes ver en la web de la compañía de autobuses los horarios del verano de 2019. Tiene servicio todos los días y tarda más de 1 hora y media.

Llegar en coche a Gaztelugatxe

Llegar a Gaztelugatxe es muy fácil, está todo indicado. Para ir en coche desde Bilbao hay que tomar la carretera regional BI-631 en dirección a Bermeo. A medio camino hay que rectificar la ruta y tomar la BI-2101, carretera que atraviesa la montaña y lleva hasta la costa vizcaína, en Bakio.

Desde Bakio solo hay que seguir las instrucciones hasta llegar al parking. Hay varios. Si no es temporada alta puedes intentar acercarte al más próximo, antes de comenzar el camino de bajada a la playa. Podás aparcar, refrescarte, comer y asearte en los accesos situados frente a la ermita.

Desde aquí comienza el descenso hasta la costa a través de un camino escarpado, modificado por las lluvias y a veces incómodo (unos 20  minutos). Sin embargo, esto no debería ser impedimento para visitar uno de los grandes atractivos naturales de Euskadi.

En caso de llegar desde Bermeo, únicamente debes seguir la carretera BI-631. Circularás rodeado de vegetación y en algún momento tendrás unas visitas espectaculares del mar.

El camino que lleva a Gaztelugatxe
La «selva» vasca

Bajada y subida a Gaztelugatxe

Para llegar a la ermita de San Juan debemos subir los 241 escalones que forman la larga escalera que une la isla con la costa. Una vez arriba, hay que pisar la huella dejada, según dicen, por Juan Bautista y tocar tres veces la campana mientras pedimos un deseo. Se tocaba para pedir fertilidad y ahuyentar enfermedades.

La ermita es pequeña pero tiene su encanto. Hay una zona con sombra, ideal si decidimos realizar la subida en verano. Pero sin duda, lo mejor de Gaztelugatxe, son sus vistas. El entorno del islote es lo que dota a este lugar de la magia que comentaba al principio. Son los acantilados, la tierra esculpida por el mar, el horizonte del mar Cantábrico, el viento…

Vistas desde la ermita de Gaztelugatxe
Mirando hacia Bakio desde Gaztelugatxe

La visita a Gaztelugatxe ha de ser tranquila. No hay prisa cuando lo que visita atrapa. Cuando decidas bajar y dejar atrás la ermita, házlo despacio. Vuélvete de vez en cuando y mira a tu alrededor.

Justo al principio de la escalera, después del primer tramo que une la costa con el islote, hay otra escalera que permite bajar a las playas que reposan bajo la ermita. Si es verano y llevas bañador, posiblemente te será imposible no darte un chapuzón y recargar fuerzas antes de emprender el viaje de vuelta.

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