La canción de un viaje cualquiera

Me pasa, a veces, que escucho una canción y me imagino en un avión, mirando las nubes a través de la ventanilla. Casi podría parecer un anuncio de televisión. Veo el avión despegando, un primer plano a través de la ventanilla, la cámara se aleja y aparece una nueva escena con la azafata sonriendo. Únicamente falta la cortinilla con el logo y la marca.

Pero no, soy solo yo soñando despierto con el próximo viaje.

La BSO de mi próximo viaje

Son canciones que por algún motivo me motivan. Igual que otras me dan ganas de salir a correr o esccribir, estas son perfectas para viajar. No sé si le pasa a todo el mundo o sólo a mi, quizá por el tipo de trabajo que tengo o porque me empeño en ver la vida como si se tratase de una fotografía, un documental o una película.

El caso es que estas canciones a veces han conseguido “elegir” el destino de mi próximo viaje. Me explico. Si no consigo decidirme entre varios destinos, o llevo horas estudiando un itinerario y ya estoy desesperado, una canción motivadora puede hacer que me incline por uno u otro.

Hay veces que estas canciones pasan casi desapercibidas. Pero las grandes, las que provocan un cambio de actitud, provocan en mi un estado de sobre concentración, exitación y decisión que dura hasta que suena la última nota de la canción. Pocas veces ese estado permanece con la siguiente canción. Lo normal es que pierda la concentración al instante.

La emoción que deja lugar a la frustración

Otras muchas veces, el final de esa canción motivadora trae consigo un gran sensación de frustración tras comprobar que, por los motivos que sean, no puedo viajar próximamente o no puedo aprovechar un súper precio para ir a X destino.

Siempre que viajo me preparo un buen grupo de canciones. Lo bueno es que esa canción que me inspiró y que quizá “provocó” ese viaje estará entre ese grupo y, cuando la escuche, sonreiré recordando el momento en el que supe que iba a ser la banda sonora de ese viaje.

Por ejemplo, el tema Pure Shores o Porcelain, de la BSO de la película The Beach, son perfectas para planificar un viaje; Los meses que estuve viviendo en Lisboa, Lilly Allen y Nelly Furtado fueron las cantantes oficiales de mis vuelos a Valencia; Y, Una Mattina, de Ludovico Einaudi, de la BSO de la película francesa Intouchables, fue la canción oficial de mi último viaje a Argentina en el año 2013.

¿Cuáles son tus canciones favoritas para viajar? ¿Usas siempre las mismas o cambias en función del destino?

 

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