Excursión al Faro del Albir y sus calas

El faro del Albir está construido en el norte de la Serra Gelada, dentro del actual Parque Natural, ubicado en la comarca alicantina de la Marina Baixa, entre Benidorm y Altea.

El Albir forma parte del municipio Alfaz del Pí, aunque es el núcleo más poblado de este y el único trozo con salida al mar.

Lo cierto es que el Albir vive completamente del turismo, gracias a su ubicación privilegiada en la falda de la Serra Gelada y a una gran playa de finas piedras con forma de media luna.

Al contrario que su vecino Benidorm, en el Albir no hay grandes rascacielos, pero sí miles de chalets y urbanizaciones que ocupan todo el espacio dirigido hacia el mar, incluida la parte de la sierra que no forma parte del parque natural.

Ruta al faro del Albir

Entrada al Parque Natural de la Serra Gelada
Entrada al Parque Natural de la Serra Gelada

La excursión al faro del Albir es apta para todos los públicos. La ruta se realiza por una pequeña carretera asfaltada, que atraviesa y rodea la cara norte de la Serra Gelada, entre bosques de pinos y majestuosos miradores que miran al Mediterráneo, a la sierra de Bernia y al Peñón de Ifach.

Gente de todas las edades y condiciones recorre esta ruta en cualquier época del año. Veremos gente corriendo, en bicicleta, paseando o haciendo turismo.

Evidentemente, la afluencia es mayor en períodos vacacionales, pero no en exceso. Conviene evitar los fines de semana.

Vistas desde el parque de la Serra Gelada a Altea y el Peñón d´Ifach
Vistas desde el parque de la Serra Gelada a Altea y el Peñón d´Ifach

Todo el camino es en ascenso, aunque aparenta ser llano. Son algo más de dos kilómetros desde la entrada al Parque Natural de la Serra Gelada hasta el faro. El último tramo es el que tiene mayor pendiente, pero se puede hacer a paso ligero.

La ruta al faro comienza en la entrada al Parque, que cuenta con una caseta de información turística y un aparcamiento para vehículos. A continuación, al lado del camino hay un merendero con mesas y bancos de madera.

A lo largo del camino encontraremos diversas señales con indicaciones de miradores o la distancia que resta hasta el faro, así como la mina y la cueva.

El primer tramo de la ruta hacia el faro es más reposado, está totalmente rodeado por pinada y no es posible ver el mar. Justo antes del túnel excavado en la roca de la montaña, hay un pequeño camino a la izquierda que lleva a un mirador desde dónde puede verse todo el litoral hasta Calpe, pasado por la playa del Albir, Altea y Bernia a su espalda.

Túnel de piedra de la ruta al faro del Albir excavado en la roca de la montaña
Túnel de piedra de la ruta al faro del Albir excavado en la roca de la montaña

La carretera al faro no ha existido siempre. El trazado actual fue construido en 1961, ya que hasta entonces se circulaba por una senda en el borde la montaña.

Tras el túnel, dejamos el bosque de pinos y el paisaje va siendo más seco. En las curvas del camino, encontramos nuevos miradores y podremos contemplar a los veleros fondear en la cala de la mina.

Y es que, hasta casi un siglo estuvo funcionando en esta zona una mina de ocre. Se utilizaba para las pinturas. El material era recogido de la montaña y transportado en raíles hasta la playa, donde se cargaba y transportaba.

Las minas ya no existen, pero puede verse la entrada a alguna de ellas. Aunque lo más destacado es la senda que lleva hasta la cala, aunque ahí iremos más tarde.

Indicación para seguir el camino a la cala de la Mina, con la cueva de la ballena al fondo
Indicación para seguir el camino a la cala de la Mina, con la cueva de la ballena al fondo

Poco después de medio recorrido, encontraremos la señalización de la cala de la mina. Justo a la derecha, hay otra senda que lleva hacia lo alto de la montaña, donde está la cueva de la ballena. La senda no está acondicionada, pero dentro de la cueva hay estalactitas y unas buenas vistas.

Tras esto llega el tramo final, donde la pendiente empieza a notarse. El faro ya se ve y sólo queda la última curva para tocarlo. Cabe añadir que el faro es ahora un centro de interpretación, en el que explican la vida del faro, el entorno y se realizan actividades escolares.

A 112 metros de altura podrás ver el mar reposado a ambos lados, el punto más elevado de la Serra Gelada (lo identificarás por la antena) y la piscifactoria frente a la costa de Altea.

Faro del Albir en la Serra Gelada, desde el camino que lleva hasta él
Faro del Albir en la Serra Gelada, desde el camino que lleva hasta él

Las calas del Albir

En el Albir hay cuatro playas. Una muy grande y tres pequeñas calas, estas últimas dentro del Parque Natural de la Serra Gelada.

Si la excursión al faro la haces en época de calor, seguro que no te disgusta la idea de pasar por alguna de esas calas.

La cala de la Mina

Cala de la mina en el Albir

Volviendo desde el faro, la primera es la cala de la Mina. Encontrarás una señal que indica 750 metros hasta la playa por un camino de tierra que baja la ladera de la montaña.

Entre árboles y rocas, al final del camino, que no tiene ninguna dificultad, aparece una pequeña cala con enormes rocas que han caído de la montaña. Enfrente está la playa del Albir y si es verano encontrarás algún que otro yate o velero.

La cala de la Mina lo tiene todo para relajarse. No hay gente, el agua es transparente y fresca, y los peces te vienen a recibirte en cuanto entras en el agua. El descanso está asegurado y tiene grandes rocas donde tumbarse a tomar el sol

Cala del Metge

Cala del metge, en la falda de la Serra Gelada
Cala del metge, en la falda de la Serra Gelada

Esta cala tiene un acceso algo más complejo, no por difícil, sino porque no está señalizado. Se trata de una cala nudista, aunque también hay bañistas con ropa.

Se accede a través del camino que queda la izquierda de la caseta de turismo en la entrada al Parque. No hay señalización. Hay unas escaleras de madera y luego hay que seguir la senda, que transita entre una gran propiedad que ha intentado ocultarse de los curiosos y el monte de la Serra.

Cuando la senda llega al mar, ojo. Hay una gran altura, así que si vas con niños ten precaución. Se baja a la cala por la senda de la izquierda, que transita arrimada de nuevo a la valla del chalet cuyo propietario no quiere que veamos nada de dentro.

Luego hay que bajar por una gran roca. La cala del metge es de bolos, pequeñas piedras. Está separada por muros de roca, así que la gente se reparte entre «secciones». Algunos prefiere seguir caminando y situarse sobre las grandes rocas que hay a la derecha.

Como decía, es una playa nudista así que hay que respetar a los bañistas. Aquí encontramos más gente y también agua cristalina.

Cala del Amerador

Por último, la cala del Amerador es la que hay inmediatamente después de la del Metge. Están separadas por una pequeña colina, aunque se puede ir de una otra caminando.

Es más larga que las otras dos y también menos íntima, aunque las vistas y la calidad del agua siguen siendo igual de espectaculares.

Cómo llegar

Como decía al principio del texto, la ruta al faro del Albir comienzo en la entrada al Parque Natural de la Serra Gelada, donde hay un aparcamiento.

Es fácil llegar en coche desde cualquier punto. Si te mueves por la A7, has de tomar la salida Benidorm (Levante), que lleva a la N-332 en dirección a Alfaz del Pí y Altea.

Una vez llegado a Alfaz del Pí hay que tomar el camino que lleva al Albir y subir a la falda de la Serra Gelada hasta el Camí Vell del Far.

También puede interesarte  Las Cuevas de las Calaveras de Benidoleig
Etiquetas:

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *