Escala en Frankfurt y visita a la ciudad

Aunque Frankfurt no es la ciudad más grande de Alemania, tiene el aeropuerto más importante del país y el tercero de Europa, que es el centro de operaciones de Lufthansa y uno de los aeródromos con mayor tráfico del mundo.

Tal era el tráfico aéreo del aeropuerto de Frankfurt del Meno, que Lufthansa ha decidido pasar algunas de las rutas al aeropuerto de Múnich.

Ayuntamiento de Frankfurt en Romeberg

Entre los 70 millones de pasajeros que cada año pasan por el aeropuerto de Frankfurt, muchos de ellos lo utilizan como escala para llegar a su destino final. Algunas de esas escalas son largas y la ciudad está cerca, así que puedes aprovechar para conocerla tomando el metro que parte desde la terminal 1.

El aeropuerto de Frankfurt del Meno es enorme, uno de los mayores que pisarás en tu vida, pero está bien señalizado. Únicamente debes seguir las señales que te llevan hasta la estación.

Cómo ir del aeropuerto a Frankfurt

Desde el aeropuerto parten trenes regionales, InterCity Express, Eurocity y el metro S8 y S9 que llevan a la estación central Hauptbahnhof en menos de 20 minutos. La frecuencia de paso de 10 minutos. Puedes ver todas las líneas y estaciones de Frankfurt.

Comprar el billete

Te indico que también parten otros tipos de trenes para que tengas en cuenta que no todas las máquinas vendes los billetes del S-Bahn. Debes dirigirte a las máquinas expendedoras de color rojo, que son algo más pequeñas que las otras. Estarán señalizadas como DB Bahn.

Verás que múltiples tipos de billete. Tienen el sencillo, familiar, para dos personas, para cinco… Es sorprendente. Si viajas con dos o más personas, siempre te saldrá más económico comprar el de cinco personas. Son apenas unos céntimos, pero algo es y te sirve para todo el día. En las máquinas puedes cambiar el idioma, no tendrás problema. Al lado hay un local de turismo, donde tienen mapas gratuitos de Frankfurt.

El tren llega a la estación central, que está en el mismo centro de la ciudad. Desde ahí puedes caminar hasta lo más destacado por calles tranquilas, rodeadas de jardines y con bicicletas por todas partes.

Qué ver en Frankfurt

Frankfurt es una ciudad en la que se mezclan a la perfección pequeños edificios de tres alturas y fachada de ladrillo, con grandes rascacielos de fachada acristalada, en los que probablemente se maneja la economía europea.

Algo que nos sorprendió mucho es la gran cantidad de mendigos borrachos que cncontramos en las inmediaciones de la estación de tren. Pasa mucha gente por allí, así que en principio no hay peligro.

Como el tiempo de la escala no da para mucho y el cansancio no ayuda, lo mejor es dar un paseo por lo más importante. Se trata de una ciudad manejable y en la que la arquitectura es común en casi todos los barrios.

Calles de Frankfurt

Puedes optar por realizar un circuito circular y pasear por la centro centro. Tienes varias opciones, pero una buena es salir de la estación de tren y caminar por la calle de enfrente, la Kaiserstraße, llena árboles y de restaurantes, y que desemboca en el centro neurálgico económico de la ciudad, donde están los edificios más altos.

Eiserner Steg

Siguiendo el jardín de la avenida Gallusanlage hacia la derecha, llegarás al río Meno, donde se encuentran algunas de las mejores vistas de Frankfurt. En la orilla hay un tranquilo paseo con juegos infantiles, zonas para descansar y cafeterías.

Vistas desde el Puente de la Torre

Un poco más adelante, el Puente del Hierro, construido en 1868, ofrece la primera oportunidad de fotografiar parte del skyline de Frankfurt. Como buen puente, está repleto de candados de enamorados que han confiado la llave de su amor a las aguas del Meno. Si cruzas a la otra orilla todavía tendrás mejores imágenes. Si además tienes la suerte de encontrarte un día claro, es tu día de suerte.

Siguiendo por orilla del río, a menos de dos kilómetros está la sede del Banco Central Europeo, rodeado de un gran jardín, aunque alejada del tumulto del centro, que se encuentra frente al Puente del Hierro.

Römeberg

Römeberg de Fraknfurt
Römeberg de Fraknfurt

La zona más conocida y fotografiada de Frankfurt es Römerberg, que viene a ser la plaza del ayuntamiento. Se trata de una explanada de adoquines, con una fuente en el centro, rodeada de antiguas casas de madera y una iglesia gótica.

Los bajos de estos edificios están llenos de sitios para comer o tomar algo. Y justo frente a estos edificios, está emplazado el ayuntamiento, formado por un conjunto de edificios singulares que la ciudad compró y unió.

Muy cerca de esta plaza, apenas a unos metros, hay otra plaza grande con una antigua iglesia de ladrillo rojo que ahora es una sala de conciertos. Se llama Paulskirche y fue donde comenzó la democracia alemana.

A unos doscientros metros al este de la Römerberg está la catedral de Frankfurt. No es de gran belleza, pero en el camino hay bonitos edificios rehabilitados.

Eschenheimer Turm

Torre Eschenheimer de Frankfurt

Desde Römberger dedes dirigirte hacia el norte para llegar a la Torre Eschenheim, lo único que queda de la antigua muralla de Frankfurt, construida en 1350. Mide 47 metros de alto y tiene ocho pisos. Se utilizó como torre de vigía y cárcel, aunque actualmente está reconvertida en restaurante.

En el trayecto desde Römeberg, encontrarás la Galería Kaufhof, un gran centro comercial muy parecido a El Corte Inglés donde tienes baños gratuitos en los pisos superiores. Incluso tienen uno para niños, donde es de su tamaño.

Desde aquí debes caminar hacia el oeste, comenzando ya el retorno hacia la estación central. Toma la avenida Hochstraße, pasarás delante del hotel Hilton y tras dejar atrás una bonita curva con edificios de estilo alemán, llegarás a la plaza donde se encuentra el edificio de la antigua ópera.

Alte Oper

Alte Oper de Frankfurt
Alte Oper de Frankfurt

Se llama antigua ópera porque, aunque fue construida en 1880, sufrió una devastación casi completa en la Segunda Guerra Mundial. Tras años en ruinas en los que estuvo cerca de desaperecer, finalmente se inició su reconstrucción en 1976, gracias a una campaña ciudadana y tomando como base el diseño original.

Las obras finalizaron cinco años después. Puesto que Frankfurt cuenta con un nuevo edificio para la ópera, aquí se llevan a cabo conciertos, teatro y en alguna ocasión también ópera.

El edificio es singular y en mi opinión lo más bonito de Frankfurt. Está rodeado por una plaza peatonal, con restaurantes en los laterales y una gran fuente justo frente a la puerta principal y que actúa como lugar preferente para contemplar la fachada de la Alte Oper.

Partiendo de la antigua ópera, siguiendo por el mismo jardín del principio, puedes volver hasta la Kaiserstraße, que te llevará directo a la estación. En el jardín puedes descansar o contemplar los inmensos edificios.

Lo cierto es que Frankfurt no es una ciudad impactante, pero una escala larga te permite conocer el lugar donde se toman las decisiones económicas de la Unión Europea. Además, para comer, puedes elegir cualquier restaurante local y degustar las bratwurst o salchichcas alemanas.

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