Bol, el pueblo al lado de Zlatni Rat

La isla de Brac está frente a Split. Se llega en ferry desde Split o desde Makarska. Es pequeña, pero la orografía hace que las carreteras no sean las más rápidas del mundo, por lo que para desplazarse hasta Bol hay que tener paciencia.

En Bol, pequeño pueblo situado al sur de la isla, se encuentra una de las mejores playas de Croacia, con forma de cuerno y rodeada de árboles. La playa Zlatni Rat es un lugar especial imperdible.

Relajarse en Bol

Plaza principal de Bol

Nosotros sólo pasamos un día allí, pero en verano esta zona se convierte en un gran lugar turístico, que recibe decenas de yates y es lugar de partida de ferrys hacia otras islas.

Bol es un municipio tranquilo, pegado al mar y con un estilo arquitectónico indiscutiblemente croata, con toques mediterráneos. Al borde de su calle principal, encontramos el puerto y pequeñas playas de piedra y agua transparente.

Muchos turistas llegan a Bol para relajarse durante unos días. Cerca no hay nada. Al oeste, pasando Zlatni Rat hay una aldea y más allá está Milna, otro pequeño pueblo con excelentes playas y mayor plazas para atracar barcos.

En verano es casi imposible encontrar aparcamiento. Jamás he visto un lugar con tantos aparcamientos privados. Puedes dar todas las vueltas que quieras, pero es muy difícil no pagar por aparcar.

Lugar de turismo no masificado

La mayor parte de las pequeñas casas que pueblan Bol son de piedra. Todas están rehabilitadas y presentan un aspecto impoluto. Las calles empedradas están acompañadas de restaurantes con vistas al mar.

El gran negocio aquí es el turismo, aunque en años anteriores su economía se sustentaba con la agricultura y la pesca.

A pesar de disponer de una de las mejores playas de Europa, no hay sensación de masificación. Supongo que algo tendrá que ver que las playas del pueblo sean tan pequeñas y que las mejores estén fuera del pueblo.

Desde Bol se puede ir andando a Zlatni Rat. En el camino encontraremos la zona más turística, con hoteles, apartamentos y chalets. Justo bajo estas construcciones se encuentra la playa Potocine, de piedra blanca, alargada y previa a la gran playa ya mencionada.

Lo mejor de Bol es la sensación libertad, tranquilidad y el paisaje. Las montañas detrás, las islas enfrente y el agua cristalina delante.

Etiquetas:, , ,

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *