Benidorm, unas vacaciones que no entiendo

El pasado fin de semana lo pasé en Benidorm, la cuna del turismo español. Sin este lugar repleto de rascacielos nuestras costas no serían iguales. Benidorm fue, pasado la mitad del siglo XX, una de las localidades impulsoras del veraneo de apartamento y playa.

Más tarde llegaron muchas mejoras y otros lugares, pero Benidorm siempre quedará como el Rey del turismo.

Ya había estado unas cuantas veces aquí, aunque nunca de vacaciones. Veraneo muy cerca Benidorm, en un pequeño pueblo que es, además, todo lo opuesto en cuanto a planificación inmobiliaria y turismo. Estuve en algunos de sus parques de atracciones, en conciertos e incluso en alguna Nochevieja. Y nunca me llamó la atención nada, excepto su Skyline visto desde la autopista.

Lo cierto es que, aunque no me gusta este tipo de turismo y, como expreso bien claro en el titular, no lo entiendo, Benidorm lo tiene muy bien montado.

Aunque pueda parecer que no hay orden ninguno y los edificios crecen donde quieren, Benidorm dispone de grandes avenidas, renovadas calzadas, enormes playas y un gigante paseo marítimo que se queda pequeño en los meses de verano. Nosotros fuimos el primer fin de semana de septiembre y resultó imposible caminar tranquilos.

Skyline de la playa de Levante de Benidorm
Skyline de la playa de Levante de Benidorm

Y aunque muchos de sus edificios en primera y segunda línea son ya antiguos, estos están siendo o ya han sido reformados. La verdad es que Benidorm no se oculta.

Ofrecen turismo de playa y para ello viven y trabajan. Todo está prefectamente organizado para que el turista disfrute de sus vacaciones relajadamente, con todo tipo de servicios hosteleros, alojamientos al alcance de cualquiera, transporte, parques de diversión y entretenimiento para todas las edades.

Descubre fuera de Benidorm

El problema es que, en mi opinión, lo mejor de Benidorm no está en Benidorm, sino a unos kilómetros de allí. Basta decir que lo mejor de este fin de semana fue encontrar una pequeña cala, de agua transparente y abundantes peces, más allá de los últimos bloques de apartamentos.

Cala la Almadrava, se llama. Muy bonita y con muy difícil aparcamiento. Justo al lado está la también preciosa Cala Tío Ximo. Cualquiera de estas dos es infinitamente mejor que las del paseo marítimo.

Cala la Almadrava, en Benidorm
Cala la Almadrava, en Benidorm

También, alejado del Manhattan español, encontramos Guadalest y su fantástico castillo, Les Fonts de l´Algar, Altea y decenas de increíbles playas en la comarca de la Marina Alta. Si quieres playa en tus vacaciones, a no ser que no puedas permitirte nada más, no vayas a Benidorm. Tienes mejores opciones alrededor.

A mi no me gusta el turismo que vende Benidorm porque es todo lo contrario a lo que busco. No me gustan las aglomeraciones, prefiero playas pequeñas y sobre todo me gusta descubrir. Hay poco que descubrir, más allá de lo que habrá en el buffet del desayuno o quién será el primero en clavar la sombrilla en la arena.

Pero no lo critico. Simplemente no me gusta o no entiendo que alguien pague por unas vacaciones así. Si bien, es cierto que vivo en el mar y quizá para quien no lo hace, unas vacaciones así pueden ser increíbles.

Puedo entender todas las variables. Es un destino barato, con una amplia oferta y sin salir de España. A nosotros nos relagaron el alojamiento y al llegar, todo me sorprendió. Me lo esperaba más estilo “película de Berlanga”, pero como ya he comentado antes, lo tienen todo muy bien preparado.

 

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