Visitar Auschwitz con niños
Campo de concentración Birkenau

Visitar Auschwitz con niños

Visitar Auschwitz con niños es una experiencia que puede ser muy impactante. Es importante tener en cuenta que este lugar es un campo de exterminio nazi, por lo que sería idóneo prepararlos adecuadamente. También dependerá de su edad. Si van en carrito, no notarán nada extraño, pero hay que hacerles ver que no se puede gritar. Allí reina el silencio.

Si son más mayores, puedes explicarles lo que van a ver allí, lo que fue ese lugar y cómo afectó a millones de personas. Es fundamental transmitirles el respeto y la empatía que deben tener hacia las víctimas y hacia el lugar en sí.

Mantén a tus hijos cerca de ti en todo momento y asegúrate de que entiendan la importancia de comportarse de manera respetuosa y silenciosa. Es posible que tus hijos tengan preguntas o reacciones emocionales durante la visita. Esto es completamente normal y comprensible. Anímalos a expresar sus sentimientos y respóndeles de manera adecuada y empática. Recuerda que la visita a Auschwitz puede ser una oportunidad para educar a los niños sobre la importancia de la tolerancia, el respeto y la igualdad.

Auschwitz no es un parque de atracciones ni un lugar de paseo. Que la gente lo visite no significa lo contrario. Que haya que pagar para visitarlo no quiere decir que sea un centro turístico.

Hay que gente que se indigna cuando sabe que el antiguo campo de concentración de Auschwitz es visitable. Parecen olvidar que aquí se cometieron las mayores atrocidades del mundo moderno.

Este campo de concentración es el recuerdo de lo terribles que podemos llegar a ser. Y, en mi opinión, es necesario para mostrarnos todos los días que el ser humano no es perfecto y que sus miedos pueden convertirnos en monstruos.

La dolorosa visita a Auschwitz

Cerca de seguridad en la entrada a Auschwitz
Cerca de seguridad en la entrada a Auschwitz

Los caminos, los barracones y los edificios están tal y como los encontraron los soviéticos cuando llegaron allí. No han sido adaptados. No hay pasarelas, no hay cemento y no hay ascensores. Visitar Auschwitz con niños puede ser desesperante, porque además de las dificultades del camino, no permiten acceder con carrito a los barracones.

Los minusválidos también tendrán muchas dificultades para visitar el campo. No encontré nada que facilitase el acceso. Por eso decía al principio que no es un lugar de paseo. No han querido alterar nada del lugar, porque entonces ya no sería lo que quieren que sea.

Quién allí sobrevivió fue por casualidad. En los diferentes barracones hay exposiciones con fotografías, maquetas, recuerdos e instrumentos. Por ejemplo, hay toda una sala con cabello cortado a las mujeres y otra con zapatos.

Cómo llegar a Auschwitz

Auschwitz se encuentra a 70 kilómetros de Cracovia. Puedes llegar:

  • En tren desde la estación central Kraków Główny hasta la estación de tren de Oświęcim. El viaje en tren dura aproximadamente 1 hora y los horarios varían. Desde la estación de tren de Oświęcim, puedes tomar un autobús o caminar hasta el Museo Auschwitz-Birkenau, que está a unos 2 kilómetros de distancia.
  • En autobús desde la estación Dworzec Autobusowy Kraków. El viaje dura aproximadamente hora y media porque es una ruta regular que va parando en diferentes poblaciones del trayecto.
  • Otra opción popular es unirse a un tour organizado desde Cracovia que incluye transporte a Auschwitz, una visita guiada al museo y la oportunidad de aprender más sobre la historia del lugar.
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Tienes más información sobre cómo llegar a Auschwitz en este artículo específico.

Entradas para Auschwitz

Recomiendo comprar las entradas con anticipación, de forma online. Hay visitas guiadas en los idiomas más importantes, pero tienen plazas limitadas. Hay que llevar la entrada impresa o en el teléfono.

Al adquirir las entradas a Auschwitz, se proporciona información detallada sobre las reglas y directrices para la visita. Estas reglas incluyen la prohibición de tomar fotografías en ciertas áreas del museo, así como la prohibición de comer y fumar en el lugar. Estas restricciones se implementan para mantener un ambiente de respeto y solemnidad adecuado.

Una vez allí, hay que buscar una persona que lleve un cartel con nuestra hora de entrada. Unos minutos antes, nos harán pasar, revisarán nuestras pertenencias y nos darán unos auriculares. No se pueden entrar mochilas, pero se pueden dejar en unas taquillas que hay al lado.

La visita recorre los pabellones donde dormían los prisioneros de Auschwitz. Se hace muy duro tratar de visualizar cómo vivían allí. Tan duro que es fácil pensar que no habría durado más de un par de meses.

Campo de concentración de Birkenau

Tras visitar las celdas y la cámara de gas de Auschwitz, la visita continúa en Birkenau, la expansión del campo de concentración, inacabado, donde se llega con un autobús gratuito.

Fotografías de algunos prisioneros de Auschwitz.
Fotografías de algunos prisioneros de Auschwitz.

Este campo de concentración es todavía más impresionante, fue construido con ese fin, no como el de Auschwitz, que fue un centro militar reconvertido tras ser abandonado por los polacos.

Este lugar es más cómodo para visitarlo con niños, porque es más abierto y tiene decenas de hectáreas de campo verde, invadidas por barracones de madera y una larga vía de tren. A través de esta vía llegaban los prisioneros a las cámaras de gas. Se puede llegar a pensar que es un lugar tranquilo, bonito, si no fuese porque allí murieron miles de personas.

Sobre estas vías los nazis decidían quienes seguirían con vida y quienes terminaban su camino, en general niños, mujeres embarazadas y personas mayores.

La visita a Auschwitz-Bikernau es devastadora, pero nos recuerda y enseña cuán horribles podemos llegar a ser. Obligatorio durante una visita a Cracovia.

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1 comentario
  • Hola:

    Muy interesante tu publicación, enhorabuena. Yo escribí hace tiempo un post para ir en transporte público desde Cracovia hasta Auschwitz-Birkenau.

    Saludos