7 razones para querer visitar Noruega

No suelo hacerlo, pero hoy voy a escribir sobre un lugar que no he visitado, pero al que le tengo muchas ganas desde hace años. Se trata de Noruega, ese país escandinavo que pasó de tener una economía pobre basada en la agricultura a un ejemplo mundial de servicios y prestaciones sociales gracias al petróleo.

Y, sin embargo, aunque la riqueza de Noruega se basa en el petróleo, llevan años invirtiendo y preparándose para el fin del consumo de crudo. Parece como si los noruegos sepan mejor que nadie que en algún momento el planeta nos va a dar un buen golpe. Nos llevan años de ventaja en consumo de electricidad verde, uso de vehículos eléctricos y protección del medio ambiente.

Por si fuera poco, Noruega es uno de esos países que parece sacado de otro mundo, con paisajes muy diferentes a lo que estamos acostumbrados quienes vivimos en el Mediterráneo.

Hay países por los que tengo cierta devoción y me encanta leer sobre ellos, ver vídeos e informarme, aunque no tenga planificado ningún viaje pronto. Noruega es uno de ellos. Siempre lo tengo pendiente y espero poder visitarlo muy pronto. Mientras tanto, aquí van algunas de las razones por las que quiero visitar Noruega.

Motivos para ir a Noruega

Puedes planificar una visita a tu aire o contratar alguna empresa especializada en los países nórdicos, como por ejemplo la española Artic Yeti.

Auroras boreales

Aurora boreal en las islas Lofoten de Noruega
Aurora boreal en las islas Lofoten de Noruega. Foto: Johannes Groll en Unsplash

Jamás he visto una aurorar boreal. Es una de esas atracciones que me ilusionan solo de pensarlo y Noruega es un emplazamiento perfecto para verlas.

Desde finales de septiembre hasta finales de marzo es la mejor época para encontrarlas, en la zona norte del país.

Preikestolen

Foto: Abdul Bakar en Unsplash

Uno de los lugares más fotografiados, admirados y temidos de Noruega es Preikestolen, que en noruego significa el púlpito. Se trata de una gran roca enclavada al norte de Stavanger y a 607 metros sobre el fiordo de la luz.

Para llegar hasta aquí hay que recorrer una ruta de unas dos horas a través de la montaña y lagos de agua glaciar. Cualquier persona puede hacer esta ruta, no es difícil y está perfectamente señalizada.

El fiordo de Geiranger

El fiordo de Geiranger también lo has visto más de una vez en fotografías o vídeos. Es un impresionante valle compuesto por acantilados, agua y mucha naturaleza, continuamente atravesado por enormes cruceros. Es, además, una zona preparada para el turismo, que ofrece diferentes actividades como excursiones o paseos en kayak.

El fiordo de Geiranger está incluido junto al de Naeroyfjord en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde el año 2005. El segundo es el más estrecho de Europa.

El tren de Flam

Foto: Nicolai Berntsen en Unsplash

En Myrdal, en el trayecto de Oslo a Bergen, inicia su recorrido el Tren de Fläm. Es un transporte turístico, de madera, que cruza montañas y cascadas de los alrededores de Bergen. Hay un circuito llamado Norway in a nutshell que realiza un recorrido ampliado a través de barco, autobús y tren durante todo el año.

Trollstigen

Foto: Ivars Utināns en Unsplash

Una de las características de Noruega es que se puede llegar prácticamente a cualquier parte a través de carretera. Pero debido a la complicada orografía del país, podemos encontrarnos con rutas realmente complicadas.

Trollstigen es una carretera de montaña construida en 1936 entre fiordos. Conecta Andalsnes con Valldal en 106 kilómetros y cuenta con un 9% de pendiente y once curvas de 180 grados. Actualmente es ya una atracción turística. Para muchos una gran obra de ingeniería que permite, una vez más, superar los escollos de la naturaleza. Esta carretera recuerda a la cuesta de Lipán en Argentina.

Las islas Lofoten

Islas Lofoten en Noruega
Foto: Ivan Bertona en Unsplash

Por supuesto, en un viaje a Noruega no pueden faltar las islas Lofoten, ubicadas en el norte del país y unidas por carretera. Aunque a vista de pájaro cualquiera diría que quieren abandonar por siempre la unión que algún día tuvieron con el resto del continente europeo.

Las islas Lofoten están situadas por encima del nivel del Círculo Polar Ártico, pero es un destino que se puede visitar durante todo el año. Las montañas nevadas, el agua cristalina, los bosques, las carreteras y los pequeños pueblos de casas de colores son algunos de los atractivos de este archipiélago.

Tromso

Foto: Angela Compagnone en Unsplash

Más al norte está la ciudad de Tromso, un pueblo pesquero que es la puerta de entrada de la llamada Laponia noruega y un lugar excelente para sentirse invadido por la nieve. Es una zona extrema del mundo donde prácticamente solo hay nieve, pero al mismo tiempo bello e impresionante. Podrás disfrutar de paseos en trineos arrastrados por perros husky.

Terminado el post, esto solo ha conseguido que mis ganas por Noruega aumenten. No hay nada como preparar un artículo para conocer mejor los sitios que quieres visitar.

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